Tras casi dos jornadas de conflicto, el servicio de transporte urbano comenzó a restablecerse de manera paulatina en Posadas, Garupá, Candelaria y Oberá, luego de que los choferes decidieran levantar la retención de tareas que había paralizado la circulación de colectivos en gran parte de la provincia.
La medida de fuerza, que se extendió por más de 40 horas, estuvo vinculada al incumplimiento en el pago de haberes correspondientes al mes de marzo. Con avances en las gestiones y compromisos asumidos por las empresas, los trabajadores retomaron sus actividades y las unidades empezaron a salir nuevamente a las calles.
Fuentes de la Unión Tranviarios Automotor (UTA) confirmaron a Primera Edición que se alcanzó un principio de acuerdo con el grupo empresario responsable del servicio, lo que permitió destrabar el conflicto y dar inicio a la reactivación del sistema. En ese marco, indicaron que el restablecimiento será progresivo, con frecuencias que irán normalizándose con el correr de las horas.
Durante la siesta de este viernes comenzaron a observarse los primeros movimientos en puntos clave del sistema, como la estación de transferencia de Quaranta, donde el ingreso de unidades marcó el inicio de la recuperación del servicio en el área metropolitana.
De acuerdo a lo señalado por trabajadores del sector, en algunas empresas se completó el pago total de salarios, mientras que en otras se acreditó una parte y se asumió el compromiso de cancelar el monto restante antes de finalizar la jornada. Esta situación derivó en un acuerdo interno entre delegados y choferes para retomar la prestación, aunque bajo un esquema inicial con menor cantidad de unidades en circulación.
En este contexto, desde el sector advirtieron que el funcionamiento podría mantenerse con algunas irregularidades hasta tanto se logre la plena normalización de las frecuencias y recorridos habituales. No obstante, el retorno de los colectivos representa un alivio para miles de usuarios que se vieron afectados por la interrupción del servicio.





