La reconstrucción del Museo Diego de Alfaro y recuperación de piedras jesuíticas para la puesta en valor de la plazoleta de la Batalla de Apóstoles, avanzan en la Capital Nacional de la Yerba Mate, generando buenas expectativas y el anhelo de sumarse al Corredor Histórico de las Misiones.
Hace unas semanas atrás, el municipio convocó a recuperar parte de su historia y ese llamado fue dirigido a vecinos y familias de toda la zona sur de Misiones a colaborar con la donación de objetos que posean del legado familiar vinculados a los primeros años de la colonización en la región, en particular las piedras jesuíticas.
También la gestión actual de María Eugenia Safrán, trabaja sobre el Museo Diego de Alfaro, con obras que se encuentran avanzadas y que podrían estar finiquitadas para junio. Con ello, la localidad intentará tener parte de su historia en pleno centro.
Ubicada en el sudeste misionero, Apóstoles fue cuna de la colonización agrícola ganadera desde la década de 1850. En ese proceso participaron familias provenientes principalmente de Corrientes, Brasil, Paraguay, Uruguay y Europa, quienes marcaron el desarrollo y la identidad de la región.
En este marco, indicaron que se avanza en la puesta en valor del histórico edificio conocido como la Casa de Piedra, donde funcionará el futuro Centro de Interpretación de la Colonización Agrícola del sudeste de Misiones, integrado al Museo y Archivo Histórico Diego de Alfaro.
Para enriquecer dicho espacio se buscan objetos que daten de entre 1850 y 1930, como utensilios de uso personal y doméstico, herramientas de trabajo, fotografías, textos, carruajes o arados. “Quienes deseen colaborar pueden acercar los elementos o realizar consultas en la Casa del Mate, de lunes a viernes de 14.30 a 19.30, incluso ya varios vecinos se acercaron entusiasmados a buscar más detalles”, indicaron desde la comuna.
La iniciativa busca preservar la memoria histórica y poner en valor el legado de los primeros colonos que dieron origen al desarrollo de toda la región.
Impronta
La intendente, María Eugenia Safrán, explicó sobre el museo que “así como nosotros trabajamos como ciudad turística con los eventos, también fuimos dándole distintos puntos turísticos para que la gente cuando viene a visitarnos tenga la oportunidad de disfrutarlos. Una es la Reserva Tupambaé, también recuperamos el Museo de Tantera, que siempre está abierto, además de contar con los museos privados como el Ucraniano y la Cachuera, y el del Regimiento que se sumó”.
Comentó que “estaba pendiente la remodelación y puesta en valor del museo de Alfaro que se demoró más que nada para poder cuidar todo lo que es la estética exterior. Se trata de no tocar mucho y que sea una puesta en valor sin modificar la fachada, que en su momento era la casa de quienes se desempeñaban como administradores de Apóstoles”.
En la misma línea dijo que “ya prácticamente la parte edilicia se está terminando. Paralelamente venimos trabajando con un equipo conformado por el licenciado Esteban Snijur, que aporta muchísimo con lo que sabe para el contenido del museo, donde el objetivo es contar la historia de Apóstoles como ciudad, con la llegada de los primeros inmigrantes, en la época de la colonización. La idea es incorporar tecnología para que sea un museo moderno con contenido”.
Safrán resaltó que “buscamos volver a sentar la base, rescatar que Apóstoles tuvo sus reducciones jesuíticas, contar esa parte de la historia y que sea también un punto turístico. Con ello formaríamos parte de los pueblos jesuíticos, incluso ya hemos participado en diversas reuniones con las localidades que la conforman y que nos incluirían en los recorridos que se realizan a nivel provincial y regional”.






