Lo que arrancó como un control preventivo de rutina en Puerto Iguazú tuvo un importante giro de 360 grados tras descubrir que en el baño de un local bailable se estaba vendiendo drogas. El lugar no tenía habilitación y fue clausurado. Mientras, se secuestró 28 dosis de cocaína.
El episodio ocurrió este domingo por la madrugada mientras efectivos de la Unidad Regional V realizaban operativos de rutina. En ese marco, a las 3.50, personal de la comisaría Seccional Segunda de esta ciudad se presentó en el establecimiento “Buteco da Dicki”, ubicado sobre avenida Los Trabajadores y Juan B. Alberdi.
Allí, los uniformados, junto a personal de la Comisaría de la Mujer, Comando y División Infantería, realizaban inspecciones de rutina vinculadas a habilitaciones, control de menores y condiciones de seguridad ante siniestros, denominado plan de contingencia para emergencias.
Durante la recorrida en el interior del local, en el sector de sanitarios masculinos, los efectivos detectaron que salían varias personas en forma apresurada, por lo que al ingresar, hallaron una riñonera que contenía dinero en efectivo y varios envoltorios con una sustancia sospechosa, la cual habría sido descartada junto al inodoro ante la presencia policial.
Ante esta situación, intervino la División Drogas Peligrosas, que realizó las pruebas de campo correspondientes, confirmando que se trataba de clorhidrato de cocaína.
Como resultado del operativo, la policía evitó la circulación y comercialización de la sustancia en el lugar. Asimismo, los efectivos constataron que el establecimiento no contaba con habilitación para funcionar como local bailable ni para el expendio de bebidas alcohólicas, por lo que los agentes procedieron al despeje total y clausura del mismo.
Por disposición de la Fiscalía Federal de Iguazú, se iniciaron actuaciones conforme a la Ley de Estupefacientes, para determinar la ruta de distribución de la droga, según fuentes policiales.





