Con la declaración de la imputada, Liliana Mercedes Loreiro (misionera de 52 años) y de cuatro testigos, se inició ayer el juicio ante el Tribunal Oral en lo Criminal Federal de Posadas por infracción a la ley 25.871 al facilitar la permanencia ilegal en el país de tres ciudadanos chinos valiéndose, presuntamente, de su calidad de funcionaria de la Dirección Nacional de Migraciones.
Ante los jueces Fabián Cardozo como presidente y los vocales subrogantes Rubén Oscar David Quiñonez (TOCF-Formosa) y Juan Manuel Iglesias (TOCF-Resistencia) la posadeña aceptó dar su coartada y responder a los fiscales Pablo Ricardo Di Loreto y Diego Guillermo Stehr, y a su defensor particular Sergio Fabián Santa Clara.
Puntualmente manifestó que, cuando se registró y fue denunciado el hecho, entre junio y julio de 2016, cumplía funciones en la Delegación Posadas de la Dirección Nacional de Migraciones (DNM). En función y cargo de Subdelegada o Segunda Firma se la acusó por lo ocurrido: según tesis acusatoria elevada a debate por la fiscal Federal de primera instancia de Posadas, Silvina Gutiérrez, facilitó la permanencia ilegal en el país de tres ciudadanos de nacionalidad china, valiéndose de su calidad de funcionaria de la DNM, firmándole tres actas de declaración migratoria e intimación a regularizar su situación ya que habrían ingresado a Misiones de manera ilegal, al menos de acuerdo a la ausencia de sellos de entrada a la Argentina en sus pasaportes.
Con el documento público los asiáticos pudieron moverse con libertad por el país hasta el 2 de julio, cuando agentes de Migraciones en el Aeroparque Jorge Newbery de CABA los detectaron procedentes de un vuelo desde Puerto Iguazú y los sancionaron con la expulsión.
Se informó lo ocurrido y se inició la investigación respecto al por qué, cómo y quién o quiénes se lo autorizaron.
Respecto a la confección y firma del acta del acta de declaración migratoria, emitida el 20 de junio de 2016, Loreiro sostuvo que en ese momento “estaba degradada” por los nuevos delegados designados por la gestión presidencial de Mauricio Macri (2015-2019): “Ya no tenía cargo, ni las llaves de la oficina, no podía tocar absolutamente nada en la delegación. Por eso nunca pude haber hecho y firmado esas actas. Yo fui destratada y soy una empleada de carrera en Migraciones”.
“Un compañero me llamó y contó que vio entrar al delegado y a tres ciudadanos chinos a la oficina, uno de ellos con un maletín. Yo en ese momento ya no era más la Segunda Firma de la Delegación, sufrí el destrato, fue muy doloroso lo que me hicieron y no me permitieron entrar a planta permanente por este tema”.
Loreiro apuntó a Juan Manuel Holz, el delegado de la DNM Posadas designado por el Poder Ejecutivo Nacional, como quien ordenó perseguirla y apartarla de su función de Segunda Firma: “El 13 de junio de 2016, Holz me dijo que ya no podía firmar más nada y era yo la que firmaba las actas para los controles de permanencia en el país”.
La funcionaria agregó que incluso firmaba actas en blanco, que era parte de su función. “Holz quiso acaparar todo el control y las delegaciones de Migraciones y tuve problemas por ello”, expresó.
La acusación
Loreiro enfrenta la acusación como funcionaria pública por lo sucedido con las actas facilitadas a los ciudadanos chinos sin que hayan sido caratuladas, sin las correspondientes actuaciones administrativas a efectos de resolver la situación migratoria de los extranjeros, quienes manifestaron que habrían ingresado irregularmente al país. Tras la declaración de Loreiro se presentaron cuatro testigos, uno de ellos el actual delegado de la DNM, Carlos Fabián Flor (56) y los restantes inspectores de Migraciones que intervinieron cuando detectaron los pasaportes sin los sellos de ingreso al país de los chinos y las actas rubricadas por la DNM Posadas que mostraban irregularidades, principalmente la de no indicar la inmediata expulsión del país por ingresar por un paso clandestino de Misiones y por no determinar el plazo de intimación que les correspondía a los sospechosos de infracción para regularizar la situación.
Los tres empleados de la DNM de Buenos Aires, coincidieron también en que las actas de regulación de permanencia de extranjeros son instrumentos que no deben estar firmados en blanco y que deben utilizarse respetando su numeración y orden. Vale aclarar que en la actualidad estos trámites son digitales y registrados por la DNM en su sistema conectado en todo el país.
Encuadre legal
La funcionaria de la DNM está imputada por facilitación de la permanencia ilegal de ciudadanos extranjeros en el territorio nacional, agravado por la calidad de funcionaria pública (artículos 117 y 120 de la ley 25.871 o de Migraciones), en calidad de autora (45 del código penal)”, delitos que prevén condena de tres a diez años de prisión.




