Un episodio tan inusual como conmovedor ocurrió este fin de semana en Posadas, cuando un conductor decidió detener su marcha al advertir la presencia de un mono carayá sobre la ruta nacional 12. Temiendo que el animal fuera atropellado, lo subió a su vehículo y lo trasladó hasta una dependencia cercana para ponerlo a salvo.
El hecho se registró el sábado por la tarde, alrededor de las 16, en inmediaciones del acceso al Parque de la Ciudad, en la capital provincial. Según se informó, el hombre, de 34 años, circulaba por la zona cuando observó al primate sobre la cinta asfáltica, en una situación de evidente riesgo.
Sin dudarlo, frenó su marcha y decidió intervenir para evitar una tragedia. Así, el mono carayá terminó convertido por unos minutos en un pasajero inesperado, mientras era trasladado hasta un lugar seguro donde pudiera recibir asistencia.
Una vez allí, se activaron los mecanismos de resguardo y cuidado correspondientes. Al ser examinado, se constató que el ejemplar presentaba algunas lesiones, por lo que fue manipulado con las medidas de bioseguridad necesarias antes de ser derivado a la Reserva Ecológica El Puma, donde quedó bajo observación y atención especializada.
En ese espacio será evaluado por profesionales, quienes determinarán su evolución y las posibilidades de una futura reinserción en su ambiente natural, siempre que las condiciones de salud lo permitan.
Otro rescate en 25 de Mayo
El segundo episodio relacionado con fauna silvestre ocurrió este domingo al mediodía en la localidad de 25 de Mayo, donde una vecina alertó sobre la presencia de un tucán herido dentro de su propiedad.
La mujer, de 25 años, encontró al ave en su terreno, ubicado sobre calle Belgrano, y dio aviso al advertir que el animal no se encontraba en condiciones normales. Al acercarse al lugar, se confirmó que se trataba de un ejemplar de arasarí fajado (Pteroglossus castanotis), una especie característica de la selva misionera.

El tucán presentaba lesiones visibles, por lo que fue retirado del lugar y puesto a resguardo para su posterior traslado al Centro de Rescate de Animales Silvestres Ohana, donde recibirá atención veterinaria, estudios clínicos y el tratamiento necesario para su recuperación.




