El proceso de normalización del Partido Justicialista de Misiones sumó un capítulo clave con la oficialización de las listas que competirán en la interna del próximo 19 de abril. La Junta Electoral partidaria resolvió habilitar solo dos de las tres nóminas que habían presentado documentación en tiempo y forma, dejando fuera de la contienda provincial a la lista Peronismo Misionero, encabezada por el diputado nacional Pedro Alberto Arrúa. De esta manera, la disputa por la conducción del justicialismo quedará en manos de dos espacios: “Amplitud Justicialista – Fuerza Patria”, liderada por Gonzalo Costa de Arguibel, referente de Convergencia Justicialista, y “La Julio Humada”, encabezada por Christian Humada, hijo del fallecido exgobernador peronista.
La decisión quedó formalizada en la Resolución 11/26, firmada por la Junta Electoral integrada por Marcela Villegas, Ana Peirano y Leonardo Orlando, que además oficializó las candidaturas de ambas listas para los consejos políticos municipales y el Congreso Provincial del partido.
Aunque quedó fuera de la competencia principal, el espacio de Arrúa logró validar candidaturas en dos municipios: Santo Pipó, donde se presenta Mabel Ibáñez, y Concepción de la Sierra, con Matías Tessmar Ostapchuk. En tanto, en Campo Grande se registró una única lista, encabezada por Mateo Sebastián Encina, que rinde homenaje al histórico dirigente peronista Deolindo Felipe Bittel. La resolución marca un giro respecto del escenario inicial, cuando tras el cierre de listas del 20 de marzo se había confirmado la inscripción de tres espacios. Aquella instancia fue presentada por la conducción partidaria como un hecho “histórico”, en el marco de un proceso de normalización luego de más de dos décadas sin internas plenas.
El período posterior estuvo atravesado por la revisión de avales, candidaturas y requisitos formales, una etapa considerada determinante por el propio PJ. Cada lista presentó estructuras municipales en numerosos distritos y miles de avales que debieron ser verificados, además de someterse a posibles impugnaciones durante el plazo de exhibición.
Con la oficialización ya definida, el escenario interno queda reducido a dos opciones que expresan distintas vertientes del peronismo misionero.
La elección del 19 de abril no solo definirá autoridades partidarias, sino que también ordenará el mapa político del PJ de cara a los próximos desafíos electorales.
En ese contexto, el proceso sigue siendo observado como un punto de inflexión para la vida institucional del partido en la provincia, con una competencia que, aunque más acotada de lo previsto, mantiene la expectativa sobre el rumbo que adoptará el peronismo misionero en esta nueva etapa.




