Misiones atraviesa el cierre de marzo bajo un escenario de calor persistente, humedad elevada y una atmósfera pesada que volvió a sentirse con fuerza este lunes en gran parte de la provincia. En Posadas, pasado el mediodía, la temperatura ya se acercaba a los 36 grados, en una jornada marcada por el sol, la nubosidad variable y una sensación térmica todavía más incómoda.
De acuerdo con la previsión emitida por la Dirección General de Alerta Temprana, el ambiente caluroso se mantendrá al menos durante las próximas horas, aunque el panorama comenzará a modificarse de manera paulatina entre el martes y el miércoles, cuando se espera un aumento de la inestabilidad y el ingreso de una masa de aire más fresca.
Para este lunes, el organismo provincial anticipó una jornada sin precipitaciones, pero con un incremento progresivo de la nubosidad. El cielo se presentaría algo nublado en el norte y parcialmente nublado en el centro y sur, en un contexto donde el sistema de alta presión empieza a debilitarse lentamente. Esa pérdida de estabilidad sería la antesala de un cambio más notorio en las condiciones meteorológicas.
La máxima prevista para la provincia fue estimada en 36 °C para Eldorado, con una sensación térmica que podría alcanzar los 39 °C, mientras que la mínima se ubicaría en 19 °C en Bernardo de Irigoyen.
El martes, en tanto, continuaría la sensación de tiempo pesado, aunque con señales más claras de desmejoramiento hacia la tarde y la noche, especialmente en la zona centro y norte. Según el parte oficial, la influencia del sistema de alta presión todavía sostendría buenas condiciones durante buena parte del día, pero hacia el cierre de la jornada comenzarían a desarrollarse áreas de inestabilidad impulsadas por la aproximación de un frente frío.
En ese marco, no se descarta la aparición de chaparrones dispersos, con acumulados previstos de entre 2 y 5 milímetros. La probabilidad de precipitaciones se movería entre el 28 y el 47 por ciento. Para el martes, la máxima provincial fue estimada en 32 °C en Iguazú, mientras que la mínima volvería a darse en Bernardo de Irigoyen, con 19 °C. Los vientos soplarían del sureste y este, también con intensidad leve a moderada.
El cambio más marcado llegaría el miércoles 1 de abril, cuando el tiempo se tornaría más inestable en toda la provincia. El informe meteorológico señala que la influencia de un frente frío desplazándose sobre el Atlántico favorecerá el desarrollo de una línea de inestabilidad, con condiciones propicias para la formación de lluvias y tormentas.
Para esa jornada se esperan precipitaciones de entre 4 y 10 milímetros, con una probabilidad de ocurrencia que podría trepar hasta el 58 por ciento. Además, el pronóstico ya incorpora un descenso de las temperaturas, lo que empezaría a romper con la secuencia de calor extremo que dominó los últimos días de marzo.
La máxima estimada para el miércoles será de 31 °C en Posadas, mientras que la mínima se ubicaría en 18 °C en Bernardo de Irigoyen.






