Sigue su curso la investigación que desentramó un operación que llevaba varios meses en perjuicio de un comercio de Posadas, que descubrió la estafa de una pareja por medio de compras realizadas con comprobantes truchos y que le costó al local pérdidas por casi 50 millones de pesos.
En la continuidad, los investigadores de la policía de Misiones detectaron inmuebles donde los implicados, un joven de 25 y una mujer de 24, concentraban grandes volúmenes de prendas obtenidas mediante la estafa informática. En este caso, se llevó a cabo un allanamiento en la localidad de Mártires. Allí los sindicados tenían uno de los centros de acopio de la mercadería obtenida.
El procedimiento policial se llevó a cabo un allanamiento en el Lote N° 47, donde se estableció que funcionaba como principal centro de almacenamiento. Durante el allanamiento, realizado alrededor de las 19:25, de ayer, la fuerza provincial secuestró una importante cantidad de elementos vinculados directamente a la causa, entre ellos prendas, cajas, bolsas y etiquetas de la marca “Lacoste”, recuperándose gran parte de los bienes que habían sido obtenidos de manera ilícita.
En ese marco, la investigación continúa en curso y no se descartan nuevos allanamientos en las próximas horas, ya que los investigadores tendrían identificados otros lugares en la zona centro donde los implicados ocultaban y almacenaban la mercadería.

Estafa informática
La investigación permitió establecer que los implicados operaban mediante maniobras de estafa en comercios, utilizando comprobantes apócrifos enviados por mensajería para simular transferencias, y luego trasladaban las prendas a distintos puntos donde las ocultaban y redistribuían para evitar ser detectados.
Por el hecho, la pareja detenida el viernes en Oberá, continúa a disposición de la Justicia, mientras que la causa avanza para determinar la totalidad de los puntos utilizados en la maniobra. Asimismo, se estableció que operaban desde el año 2025, habiendo concretado múltiples hechos que afectaron a un comercio de Posadas, con un perjuicio estimado en 50 millones de pesos en prendas de la marca del cocodrilo.








