La concejal Norma Gularte asumió este lunes como intendente interina de Caraguatay luego de que el jefe comunal Mario Peyer solicitara licencia en medio de una causa judicial por presunto abuso sexual que se tramita en el Juzgado de Instrucción Nº 1 de Puerto Rico. Con este movimiento, Gularte se convirtió en la primera intendente vinculada a La Libertad Avanza en asumir la conducción de un municipio en Misiones.
La decisión se formalizó durante una sesión especial del Concejo Deliberante realizada ayer, en la que se aceptó el pedido de licencia presentado por Peyer mientras avanza la investigación judicial. El caso generó una fuerte conmoción en la localidad del norte misionero y abrió un debate político e institucional sobre la conducción del municipio.
Afuera del recinto, un grupo de manifestantes apoyó a Peyer y cuestionó el traspaso.
Gularte llegó al cargo por aplicación de la Ley Provincial XV N° 257 de municipios, que establece que, ante la licencia o ausencia del intendente, debe asumir un concejal perteneciente a la misma lista electoral con la que fue elegido el jefe comunal.
Por ese motivo no asumió el actual presidente del Concejo Deliberante, sino la edil que integró la nómina que llevó a Peyer a la intendencia. La dirigente ocupaba el segundo lugar en la lista de concejales del intendente. El primer concejal de esa nómina había renunciado previamente, por lo que el corrimiento determinó que Gularte sea quien asuma.
De esta manera quedó al frente de la administración mientras dure la licencia. La edil, enfermera de profesión, había ingresado al Concejo Deliberante como parte de la lista del Frente Renovador que acompañó la candidatura del actual intendente, aunque luego se alineó con La Libertad Avanza.
Durante el acto de asunción estuvo acompañada por referentes provinciales del espacio libertario, entre ellos la dirigente Samantha Steckler.
La crisis institucional en Caraguatay se desató tras conocerse la denuncia por presunto abuso sexual presentada contra el intendente. La causa fue radicada por una mujer de 31 años que se desempeña laboralmente en el ámbito municipal y es investigada por el juez de Instrucción Leonardo Manuel Balanda Gómez.
Según la denuncia, los episodios de acoso habrían comenzado en julio del año pasado y derivado posteriormente en un presunto abuso ocurrido el 4 de septiembre dentro de una oficina del Concejo Deliberante de la localidad. A partir de la presentación judicial, el magistrado dispuso una serie de medidas de investigación, entre ellas allanamientos en la Municipalidad y en el domicilio particular del jefe comunal. Durante esos procedimientos se secuestraron teléfonos celulares y otros dispositivos electrónicos que podrían aportar elementos a la causa.
Además, el juez ordenó una restricción de acercamiento del intendente hacia la denunciante mientras avanza el proceso judicial. En paralelo, días atrás también se realizó una inspección ocular en el edificio del Concejo Deliberante con el objetivo de verificar la existencia de cámaras de seguridad y posibles registros de videovigilancia que puedan resultar relevantes para la investigación. Frente a la gravedad de la denuncia, el gobernador Hugo Passalacqua había solicitado públicamente que Peyer pidiera licencia para facilitar el avance de la investigación judicial. Finalmente, el intendente comunicó su decisión a través de sus redes sociales, donde afirmó que se pondrá “a entera disposición de la Justicia” y calificó la acusación como “grave y falaz”.
Con la licencia concedida y la asunción de Gularte formalizada, el municipio de Caraguatay queda ahora bajo una conducción interina mientras la causa judicial continúa su curso.




