En el corazón de San Antonio, a pocos kilómetros de la frontera y rodeado por la selva misionera, se erige un proyecto que combina el respeto por la naturaleza con el orgullo nacional. La Reserva VGM “Héctor Fernández”, reconocida como el único espacio protegido en el país dedicado a honrar a los veteranos y caídos en la Gesta de Malvinas, se prepara para un salto cualitativo en su infraestructura: la construcción de su propio hotel de selva.
Matías Fernández, hijo del veterano de guerra que dio nombre y vida a este predio en 2019, es quien hoy lleva adelante las riendas de este legado. “Veníamos con un trabajo importante, no solo de impacto municipal, sino provincial e internacional”, explicó Matías con el tono firme de quien sabe que custodia un sitio sagrado.
La reserva no es solo un pulmón verde de 46 hectáreas y media, es un sitio donde cada sendero cuenta una parte de nuestra historia bélica.
Inversión privada
En un contexto económico complejo, la apuesta por el ladrillo y el servicio turístico no es un dato menor. La obra, que cuenta con una inversión de 150 millones de pesos, consistirá en un edificio de tres niveles diseñado bajo premisas de bajo impacto ambiental.
“Apostamos a generar nuevamente una inversión dentro del municipio y crear fuentes de trabajo, que es lo más importante”, afirmó Matías, destacando que el capital es íntegramente privado.
La logística de construcción en esta zona situada a cinco kilómetros de la ruta nacional 101 presenta sus desafíos porque se debe ingresar por la “Picada Los Malvinenses”, con el acarreo de materiales, lo que comenzará esta semana.
La intención del propietario es dinamizar la economía de la zona: “Los materiales se compran acá, así que el beneficio llega a la parte de obra y también al obraje”, indicó.
Además, Matías adelantó que “la infraestructura se concentra en lo existente y lo haremos en apenas una hectárea, dejando el resto del territorio para la conservación estricta”. La reserva ya cuenta con instalaciones eléctricas subterráneas para no interferir con la fauna y la visual del paisaje.
Este enfoque de ecoturismo permite que el visitante se sumerja en la selva sin descuidar el confort.
El valor agregado de la estancia radica en sus circuitos. Los senderos “Ejército Argentino”, “Armada Argentina” y “Gendarmería Nacional” no son simples caminos; son recorridos guiados donde cada mirador funciona como un punto de reflexión histórica. “Cada fuerza tiene su punto histórico marcado por diferentes eventos”, señaló Matías, subrayando que el objetivo es ofrecer una experiencia de turismo cultural e histórico única en el mundo.
El calendario para este año es ambicioso. Además de la obra del hotel, la reserva ya coordina su participación en la Feria Internacional de Turismo (FIT) bajo el ala del Ministerio de Turismo de Misiones. Actividades innovadoras como el astroturismo (observación de cielos limpios) y cursos de supervivencia en la selva completan una oferta que atrae tanto a nostálgicos de la historia como a aventureros.
Compromiso con la reivindicación histórica e inversión local
A la visión de Matías Fernández se suma el respaldo del empresario José Jiménez. Con una mirada puesta en la reivindicación histórica y el desarrollo regional, el proyecto de construir un hotel en la Reserva VGM busca profesionalizar el servicio para los veteranos de guerra y abrir las puertas al turismo nacional.
“Estoy muy contento de participar junto a Matías en esta construcción”, afirmó Jiménez, quien se define como un hombre de acción motivado por las fibras más íntimas de la historia argentina.
Para el inversor, la decisión de apostar por este proyecto tiene raíces familiares y patrióticas. “Tuve familiares que estuvieron en Malvinas y me gustó muchísimo lo que está haciendo Matías; nunca tenemos que olvidarnos de nuestros héroes”.
La realidad económica del país no pasa inadvertida para los protagonistas. Sin embargo, la lectura de Jiménez es de una serenidad estratégica. Mientras el sector hotelero a nivel nacional muestra signos de retracción, en el kilómetro 21,5 de la ruta 101 se respira optimismo. “Es un momento muy complicado en el país, hay hoteles que están cerrando, pero nosotros apostamos a abrir uno nuevo y estamos abiertos a quien quiera sumarse”, sentenció el empresario.
Jiménez es enfático al llevar tranquilidad a la familia malvinera. “El hotel no será solo un refugio de selva, sino un espacio de excelencia en atención para los veteranos dentro de la reserva”, aseguró.




