La Justicia dispuso la prisión preventiva de un hombre de 42 años, acusado de protagonizar una golpiza a su vecino en la localidad de Montecarlo, hecho por el cual la víctima sufrió graves lesiones y debió ser hospitalizada, señaló un vocero del caso.
La medida fue dictada por el Juzgado de Instrucción 1 de Puerto Rico, en el marco del requerimiento que elevó el fiscal de la causa, Héctor Simon.
De acuerdo a la investigación judicial, el hecho fue cometido el martes 18 de noviembre de 2025, cerca del mediodía, en el barrio Palmar de Montecarlo.
En ese lugar, y por motivos que aún se investigan, el imputado habría iniciado una discusión con su vecino, conocido como “Toti”, de 53 años.
Acerca de los motivos, nunca quedaron claros, sin embargo y según testimonios, se trataba de un conflicto de vieja data. Según consta en el expediente, la pelea escaló rápidamente y el acusado habría tomado un palo de madera con el que golpeó reiteradamente a la víctima en la cabeza, las costillas y otras partes del cuerpo.
Cuando efectivos policiales llegaron al lugar encontraron a “Toti” desmayado y con sangrado en la cabeza, por lo que fue trasladado de urgencia a un centro de salud local y luego derivado al SAMIC Eldorado debido a la gravedad de las lesiones. Los informes médicos incorporados a la causa indican que el hombre sufrió “heridas contusas en la cabeza, traumatismo torácico y fracturas de costillas”, lo que demandó varios meses de recuperación.
Durante su declaración, la víctima relató que intentó escapar de los golpes corriendo por el patio de su vivienda hacia una “capuera”, pero fue alcanzado y continuó siendo atacado hasta que el agresor se retiró del lugar. No conforme ello, afirmó el denunciante, el acusado fue a su domicilio y le destrozó varias de sus pertenencias.
En ese momento, oculto donde estaba, el hombre lesionado perdió la conciencia y despertó en el mencionado nosocomio.
En la escena, los investigadores realizaron una inspección ocular y secuestraron un palo de madera con manchas presuntamente de sangre, que habría sido utilizado durante la agresión. Tras analizar los elementos reunidos -entre ellos testimonios, certificados médicos e informes periciales- el magistrado consideró que existen indicios suficientes de la participación del acusado en el hecho y ordenó convertir su detención en prisión preventiva por “lesiones graves”. La resolución señala que la medida cautelar se adopta para evitar “riesgos de fuga o de entorpecimiento de la investigación”.




