Luego de un martes donde el río Iguazú descendió y se estacionó en los 518 m3/s, dejando a las Cataratas con muy poco caudal, ayer el mismo tuvo un repunte que permitió la navegación de las lanchas que cumplen con el paseo turístico ubicado en el Parque Nacional Iguazú. Aguas arriba, en territorio brasileño, el panorama hídrico pareciera que empieza a enderezar el rumbo porque los especialistas en meteorología estiman lluvias para las próximas dos semanas en casi todas las jornadas.
“De haber tenido solo 518 m3/s como piso el día martes a los 745 m3/s de hoy (ayer) a primera hora fue un indicador que el recupero del caudal de las Cataratas está en camino. Así es la naturaleza, es la parte linda que tiene, porque le permite al turista encontrarse con un paisaje distinto cada vez que nos visita”, comentó Rodrigo González, perteneciente a una de las empresas de turismo receptivo del norte provincial.
Agregó que “recibimos muchas consultas cuando se conoció que el nivel del Iguazú estaba bajo porque mucha gente quiere venir a vivir esto, los saltos con poca agua y la verdad que eso nos sorprendió gratamente. Incluso mucha gente de localidades cercanas ya programaron para venir en estos días”.
González aclaró que “así como bajó el nivel en cualquier momento empieza a repuntar y vuelve todo a los valores normales. El río Paraná, donde desemboca el Iguazú también está con bajo nivel. La COPEL (Compañía Paranaense de Energía) aporta los datos que van surgiendo en las represas aguas arriba y eso hay que seguir día a día. Con 800 a 1000 m3/s del Iguazú ya estaríamos dentro del rango habitual, incluso hasta un poco más”.
Atentos en el río Uruguay
Por otro lado, en la localidad de El Soberbio, el río Uruguay ayer había bajado hasta estacionarse en 0,67m, según los datos proporcionados por la Red Telemétrica de la represa Salto Grande, valor que es considerado bajo.
También en los pasos fronterizos de Alba Posse (1,60 m), Panambí y San Javier (1,00 m), la bajante es seguida atentamente por las empresas que prestan el servicio de balsa con Brasil porque empiezan a aflorar las piedras en varias partes del río Uruguay.
“Hasta ahora no tuvimos problemas para el cruce de las balsas pero si siguiera bajando más ya se podría llegar a suspender. Estamos hablando con menos de 1 metro y estamos allí al filo”, indicaron operadores en San Javier.
Comentaron además que “hay preocupación más que nada de los transportistas que utilizan este paso hacia Brasil que de lo contrario deberían pasar por Santo Tomé – Sao Borja”.













