El médico veterinario Lino Barrios advirtió sobre los efectos negativos que puede tener tratar a las mascotas como si fueran personas. Según explicó el profesional, esta práctica puede provocar ansiedad, estrés y problemas de conducta en perros y gatos, ya que altera sus comportamientos naturales.
Barrios, quien se desempeña como director de Zoonosis y Bromatología de San Luis del Palmar e integra el equipo de la Subsecretaría de Gestión Sanitaria del Ministerio de Salud Pública de Corrientes, señaló que cada vez es más frecuente que las personas antropomorficen a sus animales. Esto implica atribuirles características humanas y tratarlos como si fueran bebés o personas, lo que muchas veces limita conductas propias de su especie.
El especialista explicó que, en el caso de los perros, existen actividades esenciales para su desarrollo social y emocional, como explorar el entorno, olfatear, jugar, interactuar con otros animales y marcar territorio. Estas conductas forman parte de su forma natural de comunicación y son fundamentales para su bienestar.
En ese sentido, destacó que los perros utilizan principalmente el olfato para reconocerse entre sí. A través de las feromonas pueden obtener información sobre otros animales, como su edad, su estado reproductivo o su jerarquía dentro del grupo. Por este motivo, es habitual que durante los paseos se detengan a oler distintos lugares o a otros perros.
El veterinario advirtió que cuando estas conductas se restringen o se impide que el animal las realice con normalidad, pueden aparecer problemas como frustración, ansiedad o incluso comportamientos agresivos. Por eso, subrayó que los paseos diarios no solo cumplen una función física, sino también emocional.
“El paseo no debe limitarse a que el perro haga sus necesidades. También tiene que permitirle explorar, oler y liberar energía”, explicó Barrios. De lo contrario, es común que los animales regresen al hogar con altos niveles de estrés y manifiesten conductas destructivas, como romper objetos.
Finalmente, el profesional remarcó que el afecto hacia las mascotas debe ir acompañado de responsabilidad y conocimiento sobre sus necesidades. “Querer a nuestras mascotas no significa tratarlas como humanos, sino comprender su naturaleza y respetar los comportamientos propios de cada especie”, concluyó.
Fuente: Radio Sudamericana









