La tegua duró poco. Luego de un fin de semana de penurias por un corte de agua que se extendió desde el viernes a la mañana hasta el domingo a la madrugada, vecinos de Eldorado nuevamente están sin el líquido vital este lunes. La crisis hídrica, por reiteradas roturas de caños en diferentes partes de la ciudad, viene desde hace meses y, con ello, la angustia y el enojo vecinal.
Tras un breve respiro dominical, donde finalmente se restableció el servicio de agua, tras más de 48 horas de un servicio paralizado por arreglos de un caño maestro de 315 mm en el barrio Itatí, este lunes los vecinos de la Capital del Trabajo vuelven a ser rehenes.
En las primeras horas de este lunes, la Cooperativa de Electricidad de Eldorado Limitada (CEEL) confirmó una grave avería de un caño maestro de impulsión, ubicado en la calle Blaser, casi Lepera, a la altura del Kilómetro 8. La magnitud del daño técnico es severa, lo que obligó al personal de CEEL Aguas a cortar el suministro para iniciar las tareas de reparación de urgencia.
El impacto de esta nueva interrupción afecta a toda la zona que se extiende desde el kilómetro 8 hasta el kilómetro 3. En estos sectores se registrará falta total de suministro y baja presión de manera persistente durante toda la jornada.
A pesar de que las cuadrillas técnicas se encuentran trabajando de forma ininterrumpida, la normalización del servicio será lenta: se espera que el agua comience a retornar a los hogares de manera progresiva recién a partir de las 22 horas de hoy lunes.

Malestar por la falta de aviso previo
La situación generó una renovada ola de indignación entre los usuarios, ya que el corte se hizo efectivo con antelación durante la madrugada, pero la información oficial recién circuló en las primeras horas de la mañana, sorprendiendo a miles de familias sin reservas de agua para afrontar el inicio de la semana laboral y escolar.
Desde la prestataria se solicitó a la población extremar el cuidado del recurso y hacer un uso estrictamente responsable del agua almacenada en tanques de reserva, mientras se intenta estabilizar un sistema que parece haber llegado a su punto de máxima fragilidad.





