En la Policía de la Provincia de Misiones, la subcomisario licenciada Mariela Alejandra Acosta eligió un camino poco visible y profundamente humano: negociar en situaciones donde alguien perdió la esperanza.
Acosta se convirtió en la primera integrante de una fuerza de seguridad provincial en formarse como negociadora en escenarios complejos internacionales, curso al que hasta ahora solo tenían acceso las fuerzas armadas nacionales.
Su preparación implicó un largo derrotero que incluyó el Centro Argentino de Entrenamiento para Operaciones de Paz en Campo de Mayo, provincia de Buenos Aires, donde formadores internacionales la capacitaron en el análisis y obtención de herramientas para la negociación en escenarios complejos, incluyendo problemáticas socioeconómicas y conflictos que surgen en operaciones de paz en el extranjero, comitivas internacionales, de las cuales Acosta podría formar parte.
Fue pionera en formaciones de alta complejidad: se capacitó en el Centro Argentino de Entrenamiento Conjunto para Operaciones de Paz (CAECOPAZ), es la única mujer argentina formada en intervenciones críticas en el BOPE de Río de Janeiro, y la primera argentina en realizar el curso CATS en Fortaleza, Brasil, junto al Cuerpo de Bomberos del Estado de Ceará, especializándose en tentativas de suicidio en situaciones de alto riesgo.
Licenciada en Seguridad, docente universitaria, psicóloga social y técnica universitaria en Gestión e Innovación, cuenta además con especializaciones en Negociación Policial, Atención en Tentativas de Suicidio, Investigación de Delitos Complejos y Cibercrimen. Acosta es dueña de múltiples títulos académicos, diplomaturas universitarias y especializaciones, sin embargo su mayor fortaleza radica en la convicción de que salvar una vida exige algo más que protocolos.
Como creadora del Departamento de Negociación y fundadora de la Red Interna de Cuidado Policial, impulsa una mirada transversal en el abordaje de crisis: sostener la estructura policial sin perder la humanidad; intervenir con firmeza, pero también con perspectiva de derechos humanos y salud mental. Entiende que no todo se resuelve desde lo normativo, lo operativo o lo tecnológico.
El mundo asiste hoy a tiempos complejos en los que la salud mental interpela a todas las instituciones. Con su labor, Acosta demuestra que la verdadera autoridad no es la que impone, sino la que contiene.
Sentarse frente a alguien que quiere morir y ayudarlo a elegir vivir… es trascendencia. Este Día Internacional de la Mujer también es para quienes, lejos de los reflectores, negocian con la muerte y defienden la vida. Una y otra vez.









