Martina Iruphe Cabral (22) es técnica en instalaciones mecánicas y electromecánicas egresada de la “Industrial” y desde hace tres años se incorporó formalmente al taller mecánico creado por su abuelo Raúl Martín Cabral y que tiene continuidad con su papá, Martín Pablo Cabral. Era imposible que no fuera una apasionada de los fierros y que no quisiera seguir los mismos pasos, cuando desde pequeña se movía en el mundo del rally y la competición.
“Cuando empecé el secundario, todos mencionaban a Cabral Competición y, a partir de ahí, me introduje mucho más en el tema del automovilismo porque quería formar parte de ese equipo, integrarlo. Aunque buscando herramientas, acompañando o cebando un mate, uno ya es parte. Pero quería ir un poco más allá de lo que la gente decía, también lo quería sentir”, manifestó la joven, mamá de Estela Jazmín (2).

También contó que la pequeña “siempre está acá, entre los autos, pasando herramientas al abuelo. No pretendo que el día de mañana siga mi camino, pero que tenga conocimiento. A mí, como a mis hermanos: Zulema y Sebastián, papá nos crió con la idea que esto fuera una herramienta y no necesitemos a alguien al lado para cambiar una cubierta. Ese era su objetivo, pero fuimos viniendo más seguido al taller, me gustó la idea y sigo acá”, acotó entre risas. Por estos días “estoy dando una mano a papá y aprendiendo cosas día a día. Quisiera poder especializarme más en todo lo que viene, siendo también electrónica, con tantos autos nuevos. También darle la oportunidad a este taller, que es un poco antiguo, a que se modernice, que se renueven las cosas y pueda dar un golpe para arriba”, dijo, quien, a pesar de su tarea se mostró coqueta.

“Siempre uso las uñas esmaltadas y las mantengo en la medida que me permitan trabajar. Si bien estamos en un ambiente mas familiar para los hombres, nunca debemos olvidar lo que nos hace lindas, bonitas, no perder nuestra esencia, porque por el hecho que estemos en lugares así, no significa que tengamos que dejar nuestra feminidad de lado”, acotó, quien destacó el apoyo de Graciela, su madre.
Manifestó que se siente “muy bien trabajando acá. Orgullosa. Es el lugar al que pertenezco y que, si Dios quiere y se da todo, podré encaminarlo hacia más. En adelante, me veo al frente, con nuevas formas, nuevos métodos, con nuevas adquisiciones”. En el Día a la Mujer instó a sus pares a que “nos animemos a todo, que dejemos de lado nuestros miedos, nuestras inseguridades”.









