El presidente de Irán, Masud Pezeshkian, afirmó este sábado que su país no se rendirá ante las presiones de Estados Unidos e Israel, luego de que el mandatario estadounidense Donald Trump amenazara con ataques de “extrema dureza” contra la república islámica.
En un video difundido desde su oficina, el jefe de Estado iraní respondió a las declaraciones de Washington y aseguró que “la idea de que Irán se rendirá incondicionalmente es un sueño que nuestros enemigos se llevarán a la tumba”.
La respuesta llega después de que Trump exigiera públicamente “la rendición incondicional” de Irán y advirtiera que el país asiático “será golpeado muy fuerte”, incluso con la posibilidad de ampliar los objetivos militares a zonas o grupos que hasta ahora no habían sido atacados.
La escalada ocurre en medio de la guerra que estalló tras los bombardeos conjuntos de Estados Unidos e Israel contra territorio iraní, que según Teherán provocaron numerosas víctimas civiles y la muerte del líder supremo Alí Khamenei.
En ese contexto, Pezeshkian denunció que los ataques violaron el derecho internacional y sostuvo que los bombardeos alcanzaron escuelas, hospitales y otros centros civiles, lo que calificó como una agresión directa contra el país.
El mandatario iraní también confirmó que Teherán decidió suspender ataques contra países vecinos, luego de que algunos misiles y drones impactaran en territorios del Golfo durante las primeras jornadas del conflicto.
Disculpas a países vecinos
Según explicó Pezeshkian, el gobierno iraní pidió disculpas a los países de la región afectados por los ataques y aseguró que Irán evitará nuevas acciones contra esos territorios mientras no sean utilizados como plataformas para agresiones militares.
Sin embargo, la situación en Medio Oriente sigue siendo extremadamente volátil. En los últimos días misiles y drones iraníes impactaron en varios países del Golfo y en Israel, mientras Estados Unidos e Israel continúan con bombardeos sobre objetivos iraníes.
Analistas internacionales advierten que el conflicto podría ampliarse a otros países de la región, ya que ataques y represalias se registraron en el Golfo Pérsico, Líbano e Irak, además de incidentes cerca del estratégico estrecho de Ormuz, clave para el comercio mundial de petróleo.
Mientras tanto, las amenazas cruzadas entre Washington y Teherán mantienen en alerta a la comunidad internacional, ante el temor de que la confrontación escale hacia una guerra regional de mayor alcance.
Fuente: Agencia de Noticias NA y Medios Digitales





