El fútbol misionero está de luto. Claudio González, nacido en Posadas, falleció a los 50 años como consecuencia de una afección pulmonar en la provincia de Córdoba, donde residía luego de abandonar el profesionalismo.
El “Ñato” o “Yerbatero” se formó en Bartolomé Mitre y luego dio un salto de calidad en Rosamonte de Apóstoles, el delantero construyó una carrera que lo llevó desde las canchas de la tierra colorada hasta la Primera División del fútbol argentino y el exterior.
Su potencia y olfato goleador le permitieron dar el salto al profesionalismo. En Primera División vistió la camiseta de Club Atlético Independiente y más tarde se consolidó en el Club Atlético Talleres, donde logró continuidad desde 2002 y dejó un grato recuerdo entre los hinchas albiazules por su entrega y goles en momentos claves.
También jugó en Rosario Central, con participación en torneos nacionales e internacionales, y tuvo un paso por Deportes Cobreloa, en Chile, donde una grave lesión de tibia y peroné marcó un punto de inflexión en su carrera.
Tras retirarse, el exdelantero mantuvo su vínculo con el fútbol dedicándose a la formación de jóvenes en Córdoba, transmitiendo valores de disciplina y compromiso.
Desde Talleres expresaron su pesar por la noticia y enviaron condolencias a familiares y amigos, destacando que su legado permanecerá en la memoria del club y de quienes compartieron equipo con el posadeño.
“El club acompaña a familiares, amigos y seres queridos en este momento de dolor y envía sus condolencias por la partida de quien fuera parte del plantel profesional de Talleres. Su legado permanecerá vivo en la memoria de la institución y en la de todos los que lo conocieron”, publicó Talleres.
En Misiones, donde dio sus primeros pasos y forjó su identidad futbolera, su nombre quedará ligado al esfuerzo y al sueño de tantos chicos del interior que aspiran a llegar a lo más alto.




