La Corte Suprema de Estados Unidos anuló este viernes los amplios aranceles globales impuestos por el presidente Donald Trump, en un fallo que representa una derrota clave para su política económica. La decisión fue adoptada por seis votos contra tres y se centró en los gravámenes denominados “recíprocos”, aplicados a casi todos los países bajo una ley de poderes de emergencia.
Se trata del primer gran tema de la agenda de Trump que llegó directamente al máximo tribunal, una Corte cuya composición fue parcialmente moldeada por el propio mandatario, que durante su primer mandato designó a tres jueces conservadores.
En el fallo mayoritario, el presidente del tribunal, John Roberts, sostuvo que la Constitución es clara respecto de quién tiene la potestad impositiva. “Los redactores de la Constitución no otorgaron ninguna parte del poder tributario al Poder Ejecutivo”, escribió, al fundamentar la inconstitucionalidad de los aranceles.
En disidencia votaron los jueces Samuel Alito, Clarence Thomas y Brett Kavanaugh. Este último argumentó que, más allá de su conveniencia económica, los aranceles eran legales según el texto y los precedentes históricos. “Pueden o no ser una política sensata, pero son claramente legales”, expresó en su voto en minoría.
El fallo no impide que Trump -o futuras administraciones- impongan aranceles bajo otras leyes, aunque estas contemplan mayores límites en cuanto a alcance, velocidad y severidad. Funcionarios de su entorno ya habían anticipado que buscarían sostener el esquema arancelario recurriendo a otras facultades legales.
Trump había calificado el caso como uno de los más importantes de la historia del país y advirtió que un fallo adverso provocaría un fuerte impacto económico. Sin embargo, la oposición judicial fue transversal e incluyó a estados gobernados por demócratas, pequeñas empresas y organizaciones libertarias y proempresariales, tradicionalmente cercanas al Partido Republicano. Las encuestas, además, mostraban un rechazo mayoritario de la opinión pública a los aranceles, en un contexto de creciente preocupación por el costo de vida.
Los aranceles “recíprocos” fueron impuestos en abril de 2025, cuando Trump declaró una emergencia nacional por los déficits comerciales. Previamente, había aplicado gravámenes a Canadá, China y México, en el marco de una supuesta emergencia vinculada al narcotráfico.
Según estimaciones de la Oficina de Presupuesto del Congreso, el impacto económico de estas medidas rondaría los 3 billones de dólares en la próxima década. El Tesoro estadounidense recaudó más de 133.000 millones de dólares en impuestos a las importaciones bajo esta normativa, y numerosas empresas -entre ellas la cadena Costco- ya iniciaron demandas para reclamar reembolsos.
Fuente: Infobae – AP




