En un hecho sin precedentes para la monarquía británica, la policía del Reino Unido detuvo este 19 de febrero de 2026 al expríncipe Andrés, hermano menor del rey Carlos III, en el marco de una investigación por presunta mala conducta en el ejercicio de un cargo público vinculada al caso Jeffrey Epstein.
La detención se produjo en la finca de Sandringham, donde residía actualmente Andrés Mountbatten-Windsor, y está relacionada con la presunta filtración de información confidencial durante su etapa como enviado especial británico para el Comercio Internacional, cargo que ocupó entre 2001 y 2011. Según las autoridades, se investiga si compartió reportes sensibles con Epstein en 2010, cuando el financista ya estaba bajo investigación por delitos sexuales.
En un breve comunicado, el monarca británico afirmó seguir los acontecimientos “con la más profunda preocupación” y subrayó que “la ley debe seguir su curso”, evitando hacer mayores comentarios mientras avanza el proceso judicial. Desde el Palacio de Buckingham remarcaron que la Corona colaborará plenamente con las autoridades.
La policía del Valle del Támesis confirmó que abrió una investigación formal tras evaluar documentos que indicarían que el expríncipe remitió informes confidenciales sobre oportunidades de inversión en países como Afganistán, China, Singapur y Vietnam. También se analizan denuncias que sostienen que Epstein habría facilitado encuentros sexuales entre Andrés y mujeres trasladadas al Reino Unido.
De acuerdo con medios británicos, se realizaron allanamientos en dos propiedades vinculadas al expríncipe: su antigua residencia en Royal Lodge, dentro de la finca de Windsor, y su actual domicilio en Sandringham. Se trata del primer miembro de la realeza de alto rango detenido en la historia reciente del Reino Unido, lo que convierte al episodio en el mayor escándalo del reinado de Carlos III.
La figura de Andrés quedó severamente dañada desde que se hicieron públicos sus vínculos con Epstein, condenado por explotación sexual de menores y hallado muerto en una cárcel de Nueva York en 2019. A esas causas se sumaron las denuncias de Virginia Giuffre, quien lo acusó de abuso sexual cuando tenía 17 años. El expríncipe siempre negó los hechos y en 2022 alcanzó un acuerdo extrajudicial millonario para evitar un juicio en Estados Unidos. Giuffre falleció en 2025.
El año pasado, Carlos III ya había despojado a su hermano de sus títulos y honores reales, obligándolo además a abandonar Royal Lodge, tras lo que Buckingham calificó como “graves errores de juicio”. En octubre de 2025, Andrés renunció formalmente a su título de duque de York, luego de que se conocieran nuevos correos electrónicos que lo vinculaban con Epstein incluso después de haber asegurado públicamente que había roto toda relación.
Mientras avanza la investigación judicial, el arresto del expríncipe marca un punto de quiebre para la Casa Real británica y profundiza la crisis institucional que rodea a uno de los casos más escandalosos de las últimas décadas.





