Los ingresantes a la carrera de Arquitectura comenzarán hoy el cursillo en la Facultad de Artes y Diseño. Serán los primeros alumnos de la facultad en hacer el curso de ingreso, pues los de las otras carreras tienen fechas para después de las mesas de exámenes. Hasta el momento, hay 800 alumnos preinscriptos en la institución, de los cuales la mitad ya completaron el trámite. Las inscripciones aún están abiertas.
En Arquitectura, hay 200 preinscriptos y de estos 150 ya entregaron todos los papeles, según confirmó la decana Ivonne Aquino en diálogo con PRIMERA EDICIÓN.
El 2025 fue difícil en términos presupuestarios, ¿Cómo visualizan el 2026?
Para todo el sistema universitario el 2025 cerró con una situación bastante compleja presupuestaria. En el caso de la Facultad de Arte y Diseño, tuvimos que ajustar todo en función del presupuesto real que llegó a la UNaM y a la facultad. Siempre con la premisa de priorizar los proyectos académicos y el bienestar estudiantil, buscamos maneras, a través de estrategias de alianzas y vínculos institucionales, para sostener todo el proceso. Iniciamos el 2026 también en un contexto de cierta incertidumbre en términos presupuestarios, debido a que aún estamos aguardando precisiones sobre cómo se va a ejecutar realmente el presupuesto de este año y cuáles serán las partidas concretas con las que contará la facultad.
La facultad tiene una necesidad edilicia para contener a Arquitectura. ¿Cómo están haciendo frente a esto?
No tiene que ver solamente con esa carrera, porque la matrícula en las otras carreras se mantuvo tanto en cantidad de ingresantes durante 2025 como también durante la cursada. Esto es así porque trabajamos en un proceso fuerte de acompañamiento y recuperación de los estudiantes. El proyecto de ampliación del edificio que había iniciado en agosto de 2022 fue dado de baja. Por lo tanto, no contamos con ese edificio. De todas maneras, con recursos propios, dividimos ese proyecto en distintas etapas más pequeñas y concretamos la primera etapa pequeña, que tiene que ver con lo más caro de ese proceso, que es la construcción de la losa de la planta baja y la losa que va a sostener todo el edificio. En este momento, está en ejecución la continuidad del edificio, siempre en función de la disponibilidad presupuestaria de los recursos propios de la facultad. Queremos avanzar en la planta baja, que es el auditorio, y el primer piso, que son aulas.
¿Cómo se organizan sin contar todavía con ese edificio disponible?
En 2023 adquirimos con recursos propios un edificio que hasta ese momento alquilábamos. El año pasado inauguramos las mejoras de ese edificio, donde hicimos una refacción integral. Es un edificio de una planta donde está alojado el laboratorio Datlab. Se hizo un entrepiso donde se instalaron talleres y aulas de tecnología, de dibujo, de pintura, y en la planta baja se mejoró el taller de escultura. Eso nos permitió subsanar cuestiones edilicias. Por otro lado, algunas cátedras de Diseño Industrial, debido a que los estudiantes requieren equipamiento y espacio adecuado, están desarrollando actividades en el edificio del centro donde funciona el Instituto de Innovación, con un espacio de aula taller y todo el equipamiento disponible. También allí se trasladó la Secretaría de Investigación y la Coordinación de Vinculación.
¿Es decir, que se está construyendo con fondos de funcionamiento?
Exactamente. No llegaron fondos específicos para obra, por lo que hicimos una reingeniería de los fondos que recibe la facultad. Hay que recordar que somos la facultad que, por modelo de pauta, menos fondos recibe en toda la distribución junto con Forestales, si mal no recuerdo. Recibimos el 9,2% del total del presupuesto de la UNaM para el inciso de gastos de funcionamiento, no hablamos de sueldos, sino de limpieza, vigilancia, servicios, luz, agua, teléfono, internet y todo lo que hace al funcionamiento. También contamos con un subsidio de la provincia que recibimos para la obra de ampliación, que nos ayudó muchísimo a poder ejecutar esa primera parte.
¿Están esperando respuesta de Nación sobre nuevas carreras a distancia?
Sí. Estamos aguardando respuesta sobre dos proyectos que ya tienen aprobación por unanimidad del Consejo Directivo y del Consejo Superior y que están elevados los proyectos desde el año pasado a Buenos Aires. Se trata de un ciclo de complementación curricular que es Licenciatura en Tecnología Educativa con especialización en Mediación Digital y del Profesorado Universitario en Tecnología. Sí ya se aprobó la Licenciatura en Música como ciclo a distancia y se está trabajando en la adecuación docente para implementarla este año.
Hay una gran demanda de carreras a distancia, las facultades que ya pudieron lanzar las inscripciones de las ofertas de pre grado y grado a distancia han dado un salto exponencial en cantidad de inscriptos. Es una realidad que atraviesa a todos los campos disciplinares y en la UNaM, con el sistema de educación a distancia (SIAD) que ya está consolidado, las facultades tenemos una herramienta que nos permite avanzar en la construcción de propuestas de pregrado, grado y postgrado a distancia. Nosotros hicimos este trabajo en el pregrado y en el grado y estamos con la intención de hacerlo en el postgrado porque, sin dudas, es una modalidad muy requerida y es importante que la universidad pública ofrezca respuestas en este sentido.
¿Cómo está la situación del comedor?
Estamos analizando el presupuesto y el costo real por bandeja para tomar decisiones junto con Ingeniería. Las solicitudes de becas ya están abiertas. Los estudiantes presentan documentación en la Secretaría de Asuntos Estudiantiles, pero tenemos que proyectar cuántas becas podemos garantizar para sostener el comedor durante todo el año. El año pasado el comedor tenía capacidad para 900 bandejas diarias: la mitad para Ingeniería y la mitad para Arte y Diseño. Esperamos poder sostener esa cantidad y responder a la necesidad de al menos una comida fuerte y equilibrada por día para los estudiantes que más lo necesitan.
¿Y los albergues?
Hay mucha demanda tanto de comedor como de albergue. Estamos finalizando junto a Ingeniería el cuarto piso de uno de los albergues junto a la biblioteca, lo que aumentará significativamente la capacidad. Faltan pocas semanas para que la empresa entregue la obra. Además, la Facultad de Arte tiene otros espacios propios de albergue. Estamos ampliando uno de ellos, lo que sumará aproximadamente otras 10 plazas. El año pasado cerramos con casi 130 estudiantes de Arte albergados. Por puesto que siempre la demanda supera la oferta.




