Más de veinte seminaristas de la Diócesis de Posadas intensifican su misión pastoral barrial en la ciudad de Apóstoles, al tiempo se preparan para el comienzo de un nuevo ciclo académico y formativo, que incluye la apertura oficial de actividades de la Diócesis con la misa del 28 de febrero y la clase inaugural del 2 de marzo.
Organizados en pequeños grupos, quienes se preparan para el sacerdocio recorren barrios, capillas y hogares de la comunidad llevando un mensaje de fe y compañía espiritual. La acción pastoral combina la visita domiciliaria con la participación en celebraciones sacramentales y encuentros comunitarios acompañados por los sacerdotes formadores del Seminario Santo Cura de Ars.
El presbítero Leandro Kuchak, uno de los formadores y director de Radio Tupambaé, resaltó que esta misión barrial no solo fortalece la presencia eclesial en Apóstoles, sino también la formación integral de los futuros sacerdotes.

“El seminarista que visita las casas vuelve renovado en la fe”, afirmó, destacando la dimensión espiritual y humana de la experiencia. Según Kuchak, la formación va más allá del estudio teológico tradicional e incluye aspectos pastorales, humanos, espirituales, comunitarios e intelectuales, con especial atención al diálogo con contextos cambiantes y desafíos contemporáneos.
“Leer y debatir, incluso con filósofos ateos, ayuda a los jóvenes a construir una fe reflexionada y un pensamiento propio, más allá de la tradición heredada”, sostuvo en diálogo con el programa “Nuestras Mañanas”.
Señaló que la filosofía y la reflexión crítica son pilares esenciales en la formación de los seminaristas. En un contexto cada vez más digital, evangelizar representa un desafío, por lo que resulta clave promover un uso responsable de la tecnología y transmitir el mensaje del Evangelio de manera cercana y humana.
En paralelo a la misión barrial, los formadores organizan convivencias y encuentros que buscan profundizar el sentido vocacional y fortalecer la vida comunitaria de los seminaristas. La actividad se enmarca en un contexto de preparación diocesana para la Cuaresma y la Semana Santa, que motivará la participación de toda la comunidad en próximas celebraciones y actividades espirituales.




