El suero autológico desarrollado en el Banco de Sangre, Tejidos y Biológicos (BSTB) de la provincia permitió tratar durante el año pasado a 86 pacientes y, según confirmó el responsable del Departamento de Producción, el bioquímico Alberto Krupp, a PRIMERA EDICIÓN, la demanda sigue en aumento a medida que los médicos y pacientes conocen sus beneficios.
El uso de pantallas generó un inusitado aumento de la problemática del “ojo seco”. Estos cuadros se multiplicaron exponencialmente durante la pandemia pero, una vez finalizada la misma, la situación no muestra grandes cambios. “El COVID nos enseñó muchas cosas y también nos lastimó tanto… y al BSTB nos permitió lograr otras cosas como fue la producción del suero oftalmológico”, recordó Krupp.
Según indicó el especialista, “las gotas oftalmológicas son para tratar el ojo seco, una patología que hoy sufren muchísimas personas que sienten como una arenilla en el ojo, se les seca el ojo, parpadean cada rato, los lagrimales que es lo que tiene que producir el ojo de una persona normal están en decadencia por la edad o por otras patologías”.
Normalmente, cuando los pacientes con estos síntomas acuden al médico oftalmólogo el profesional les indicaba un colirio comercial, que cumple la función de hidratar el ojo. El suero autológico representa un salto cualitativo del colirio comercial, “tiene muchas propiedades, al ser producido a partir de la sangre de la propia persona minimiza un montón de posibles reacciones adversas y, a diferencia del colirio, no solo hidrata sino que también regenera el tejido ocular y lo revitaliza, por lo que produce grandes beneficios en lo que significa en ese tipo de productos que se usan en los ojos. Se observa una regeneración y mejoría mucho más rápida cuando se utiliza el suero autológico respecto a otros productos”, destacó.
Con indicación médica
Su elaboración no es compleja, pero Krupp destacó que exige mucho profesionalismo porque hay que garantizar su forma estéril y que cada gota tenga la suficiente cantidad de proteínas y vitaminas A, fibronectina y factores de crecimiento. “El suero autólogo es muy similar a las lágrimas en cuanto a su composición bioquímica y este es el secreto de su uso porque, a diferencia del colirio o la solución fisiológica, tiene componentes nutricionales propios del organismo que no tienen contraindicaciones”.
Precisó que siempre el paciente tiene que acudir al BSTB con el pedido médico, “no trabajamos por iniciativa del paciente”. Recordó que, como Salud Pública, están destinados a trabajar con los pacientes sin cobertura pero señaló que también atienden pacientes con obra social “porque somos una institución de autogestión”. De hecho, confirmó que se acercan mucho desde el sector privado porque el suero autológico no se hace en otro lado, pues el BSTB es el único centro de la provincia que desarrolla el suero.
Proceso rápido
Consultado sobre los tiempos que demanda la elaboración del suero, Krupp detalló que “si hoy tomamos la muestra de 40 mililitros de sangre del paciente, para mañana ya podemos tener preparadas las gotas oftalmológicas”.
Indicó que en el laboratorio realizan un proceso de separación de los glóbulos rojos y solo dejan el suero, que es de color amarillento. A partir de ese suero se sigue un proceso donde se agregan estabilizadores y otros elementos para que sea estéril y de consistencia fluida y con una viscosidad determinada para que la colocación a través de un gotero sea sencilla y no molesta. “Toda esa dilución se hace en el laboratorio con los controles de calidad para que toda la parte bacteriológica del proceso de producción del suero sea microbiológicamente negativo, por eso contamos con una farmacéutica dentro del Banco de Sangre, Tejidos y Biológicos que monitorea estos procesos y garantiza que los productos sean entregados a los pacientes en condiciones óptimas para ser usadas”, remarcó.








