Se presentó oficialmente este viernes, el Plan de Gestión Integral de Residuos Sólidos Urbanos (GIRSU) en el Centro de Visitantes Yvyrá Retá, dentro del Parque Nacional Iguazú. La iniciativa apunta a fortalecer la separación en origen, reducir el impacto ambiental y consolidar prácticas sostenibles en uno de los destinos turísticos más visitados del país.
El acto fue encabezado por el intendente del Parque, José María Hervás, y contó con la participación de personal del área protegida, representantes de Iguazú Argentina S.A., Iguazú Jungle, El Fortín Cataratas y Gran Meliá Iguazú, además de referentes del municipio de Puerto Iguazú, cooperativas de recuperadores urbanos y prestadores de servicios del Área Cataratas.
El plan abarca todo el ciclo de gestión de residuos, desde la separación en origen hasta la disposición final. En esta primera etapa, la implementación se concentra en el Área Cataratas, donde ya funcionan puntos limpios con cestos diferenciados:
• Verde: residuos secos reciclables (papel, cartón, plástico limpio, vidrio y latas).
• Negro: residuos húmedos no reciclables (restos orgánicos, pañales, papeles sucios).

El objetivo es que cada visitante se haga responsable de sus residuos y los trasladen hasta los puntos señalizados. Es que, cuando los materiales se clasifican correctamente, pueden reinsertarse en procesos de economía circular, reducir la cantidad de desechos enviados a disposición final y disminuir el impacto ambiental.
La iniciativa se enmarca en la Resolución 187/20, que establece el Programa de Gestión Integral de Residuos Sólidos en Áreas Protegidas (GIRSAP), orientado a implementar y difundir prácticas sostenibles en parques nacionales.
El proyecto es el resultado del trabajo articulado entre la administración del Parque y las empresas concesionarias, para cumplir con un rol clave en la conservación.
Conciencia
Bajo el lema “Separar para conservar”, la campaña no solo apunta a ordenar residuos, sino también a generar conciencia. La mala disposición de desechos impacta directamente en la fauna silvestre, ya que especies como coatíes y monos acceden con facilidad a restos de comida y envoltorios abandonados, lo que puede provocar enfermedades, alterar su comportamiento natural y generar dependencia de la basura humana. Incluso, estas situaciones pueden derivar en conductas agresivas hacia las personas.
Con esta iniciativa, el Parque Nacional Iguazú reafirma su compromiso con la educación ambiental, la economía circular y la protección de uno de los patrimonios naturales más valiosos del mundo.





