Ya está en suelo mexicano, Jeremías, el niño misionero de cinco años, que necesita un tratamiento experimental con la máquina Cytotron, un equipamiento médico que se aplica en la ciudad de Monterrey.
Merced a una larga y exitosa campaña solidaria que trascendió fronteras este viaje pudo ser posible y ahora comenzará una nueva estapa para Jeremías y toda su familia, ya que junto al pequeño viajaron sus padres y su hermano Emiliano.
Ante este nuevo paso, su mamá, Katya Genovese, desde Monterrey dialogó con la FM 89.3 Santa María de las Misiones donde brindó detalles de su llegada y los pasos a seguir de ahora en más en México junto a Jeremías.
El lunes partieron desde Posadas, para arribar el martes a Monterrey, tras una escala en Panamá. “La
verdad que fue un viaje muy largo; pero por suerte los chicos se la bancaron espectacular. Llegamos superbién, así que hoy -jueves- comenzamos con los primeros estudios pre-tratamiento. Así que estamos muy ansiosos y nerviosos por comenzarlo, contó Katya desde Centroamérica.
En la primera jornada, Jeremías se sometió a una serie de evaluaciones médicas. “Hoy se hizo estudios previos como ser un electroencefalograma, más un análisis de sangre y una resonancia de cerebro y columna. Mañana tenemos la consulta con la neuróloga”, detalló.

Katya contó además que, según le anticiparon en la clínica, los primeros cambios podrían observarse a partir de la quinta sesión. “Hoy estuve hablando con las chicas en la clínica y me comentaban que a partir de la sesión número cinco vamos a empezar a observar algunos cambios, como por ejemplo la relajación muscular”, señaló.
La familia permanecerá en México durante 32 días. El regreso a Misiones está previsto para el 15 de marzo. Mientras tanto, deberán cumplir con consultas complementarias. “La semana que viene vamos a tener la consulta con una kinesióloga y ella nos va a pasar su presupuesto y ahí vamos a poder tener un panorama un poco más claro; pero creo que estamos bien, en este momento”, explicó.
En cuanto a la estadía, aseguró que por ahora no necesitan ayuda adicional. “Gracias a Dios y a la ayuda de toda la gente que nos estuvo apoyando hoy podemos decir que estamos bien. Estamos tranquilos”, afirmó. También remarcó que el tratamiento está cubierto y que la clínica se encarga de los traslados diarios entre el departamento y el centro médico.
“La semana que viene vamos a tener la consulta con una kinesióloga y ella nos va a pasar su presupuesto y ahí vamos a poder tener un panorama un poco más claro; pero creo que estamos bien, en este momento”, agregó la mamá misionera.
Luego añadió que “No estamos necesitando nada, ya que el tratamiento está cubierto, la clínica nos lleva y nos trae hasta nuestro departamento y lo que que nos quedaría es saber lo de la kinesiología y fonoaudiología, que el lunes vamos a tener las consultas correspondientes”.

Respecto al estado del niño, comentó que aún se están recuperando del viaje y de las exigencias de los estudios. “Todavía estamos descansando de lo que fue el viaje y los estudios. Jeremías debía permanecer con ocho horas de anticipación en ayunas, así que estuvimos despiertos desde las 3 de la madrugada acá de México para poder realizarlos”, relató.
Más allá del cansancio, la emoción es evidente. “Para nosotros la verdad que es algo increíble. Hace un tiempo parecía algo tan lejano y no sabíamos si íbamos a llegar con la colecta. Y ya estar hoy acá y haber conocido la clínica es un sueño”, expresó conmovida.
Sobre las expectativas en torno a la Cytotron, contó que otras familias le hablaron de avances significativos tras el tratamiento. “Con toda la gente que hablé, todos me mencionan la relajación muscular; es lo principal y primero que se ve. Después, todo lo que es el control encefálico, de tronco; lo que es la conexión del niño con el medio”, explicó. Y agregó que algunos chicos incluso comenzaron a pronunciar sus primeras palabras.
Por último, reiteró el agradecimiento a quienes colaboraron para hacer posible el viaje. “Consideramos por ahora que no estamos necesitando ayuda; sin embargo, la cuenta de Jeremías sigue abierta, porque por ahí los familiares nos siguen enviando dinero por seguridad”, aclaró.
Antes de despedirse, volvió a expresar su gratitud hacia los medios y a todas las personas que continúan enviando mensajes de apoyo. “Es algo que tanto tiempo veníamos soñando y hoy lo estamos viviendo”, concluyó.







