El Senado de la Nación otorgó media sanción a la reforma laboral impulsada por el Gobierno de Javier Milei, en una sesión que se extendió hasta la madrugada del miércoles. La iniciativa fue aprobada con 42 votos a favor y 30 en contra, superando el umbral necesario y quedando ahora en condiciones de ser tratada por la Cámara de Diputados.
El proyecto, presentado como una ley de “modernización laboral”, introduce cambios profundos en el sistema de relaciones de trabajo, con reformas en los convenios colectivos, el régimen de indemnizaciones, las horas extras y los aportes patronales, entre otros puntos. El objetivo oficial es flexibilizar el mercado laboral e incentivar la generación de empleo formal.
Uno de los ejes centrales es la habilitación de los convenios por empresa, estableciendo que los acuerdos de ámbito mayor no podrán modificar ni imponer condiciones sobre los de menor alcance. Además, al vencerse un convenio colectivo habrá un plazo de un año para renegociar sus cláusulas, manteniendo su vigencia durante ese período.
En materia de despidos, la reforma fija un tope a las indemnizaciones equivalente a un salario promedio del convenio por año trabajado, excluyendo bonos y premios. También se crea el Fondo de Asistencia Laboral para ayudar a las empresas que no puedan afrontar despidos, financiado con aportes de grandes compañías.
El texto también limita la actualización judicial de los créditos laborales, que no podrán superar la inflación más un 3% anual. A su vez, habilita a las pymes a pagar indemnizaciones en hasta 18 cuotas y a las grandes empresas en 12, una medida que generó fuertes críticas desde la oposición.
Otro punto destacado es la creación de un banco de horas, que permitirá compensar horas extras con francos u otros esquemas, siempre respetando los descansos mínimos legales. Las vacaciones, en tanto, podrán tomarse entre el 1 de octubre y el 30 de abril y fraccionarse, con un mínimo obligatorio de siete días.
La reforma mantiene los aportes sindicales, tanto voluntarios como obligatorios, aunque fija un tope del 2% para los trabajadores. Las obras sociales sindicales conservarán el aporte empresarial del 6%. Además, se establece que solo los bancos estarán habilitados para el pago de salarios, dejando afuera a las billeteras virtuales.
En el capítulo de nuevos empleos, el proyecto contempla incentivos para la contratación de personal, con rebajas en las contribuciones patronales. También se crea un Régimen de Inversiones para las pymes, con beneficios impositivos para nuevos emprendimientos.
En cuanto a las plataformas digitales, la ley define a los repartidores como “prestadores independientes”, sin relación de dependencia, aunque obliga a las empresas a contratar seguros de accidentes y brindar capacitación. Además, se regulan los servicios privados de transporte y reparto mediante aplicaciones.
La votación favorable fue posible gracias al respaldo de La Libertad Avanza, el PRO, gran parte de la UCR y bloques provinciales. Entre quienes votaron a favor se encuentran los misioneros Carlos Arce, Sonia Rojas Decut y Martín Goerling Lara además de senadores libertarios, radicales, macristas y peronistas disidentes, mientras que el rechazo fue encabezado por Unión por la Patria y otros bloques provinciales.
Votaron a favor (42):
- La Libertad Avanza: Bartolomé Abdala, Romina Almeida, Ivanna Arrascaeta, Ezequiel Atauche, Beatriz Ávila, Vilma Bedia, Joaquín Benegas Lynch, Patricia Bullrich, Mario Cervi, Agustín Coto, Enzo Fullone, Gonzalo Guzmán Coraita, Nadia Márquez, Agustín Monteverde, Bruno Olivera Lucero, María Emilia Orozco, Juan Carlos Pagotto, Francisco Paoltroni.
- PRO: Andrea Marcela Cristina, Enrique Martín Goerling Lara, María Victoria Huala, Carmen Álvarez Rivero.
- UCR: Maximiliano Abad, Flavio Fama, Eduardo Galaretto, Mariana Juri, Daniel Kroneberger, Carolina Losada, Silvana Schneider, Rodolfo Suárez, Mercedes Valenzuela, Eduardo Vischi.
- Bloques provinciales y otros: Carlos Arce (FR), Sonia Rojas Decut (FR), Julieta Corroza (Neuquén), Luis Juez (Frente Cívico), Flavia Royón (Salta), Edith Terenzi (Chubut).
- Peronismo Federal / disidentes: Carlos Mauricio Espínola, Alejandra Vigo, María Belén Monte de Oca.
Votaron en contra (30):
- Unión por la Patria: Adán Bahl, Daniel Bensusán, Jorge Capitanich, Lucía Corpacci, Eduardo “Wado” de Pedro, Juliana Di Tullio, Anabel Fernández Sagasti, María Celeste Giménez Navarro, María Teresa González, Alicia Kirchner, Marcelo Lewandowski, Carlos Linares, Cándida López, María Florencia López, Juan Manzur, Ana Inés Marks, José Mayans, Mariano Recalde, Martín Soria, Sergio Uñac.
- Convicción Federal: Guillermo Andrada, Sandra Mendoza, María Carolina Moisés, Jesús Fernando Rejal, Fernando Salino.
- Otros bloques: José María Carambia, Natalia Gadano, Gerardo Zamora, Elia Moreno, José Emilio Neder.
Fuente: Agencia de Noticias NA








