El ministro de Justicia de la Nación, Mariano Cúneo Libarona, confirmó que continuará al frente de la cartera y ratificó una agenda de reformas penales de alto impacto, entre ellas la revisión de la figura de femicidio, una iniciativa que vuelve a encender un debate sensible en el plano jurídico, político y social.
Según explicó, su decisión de permanecer en el cargo respondió a un pedido personal del presidente Javier Milei y de la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei, luego de haber evaluado su salida del Gobierno en diciembre. “Vine por el bronce, por el cariño a la justicia”, sostuvo el funcionario, al justificar su continuidad como un compromiso ético y profesional orientado a dejar un legado en materia de orden jurídico.
En declaraciones a Splendid AM 990, Cúneo Libarona descartó las versiones que anticipaban su alejamiento y atribuyó esos trascendidos a “operaciones de prensa”. “Javier siempre me apoya; cada vez que hubo rumores, salió a respaldarme porque sabe que estoy en temas delicados”, afirmó.
Reforma del femicidio y debate constitucional
Uno de los ejes más controvertidos de su propuesta es la reforma de la figura de femicidio, vigente desde 2012. Para el ministro, la redacción actual presenta ambigüedades jurídicas y abre cuestionamientos constitucionales por centrarse exclusivamente en la mujer como sujeto pasivo del delito.
“La ley no puede ser imprecisa ni discriminatoria”, sostuvo, y propuso avanzar hacia una figura más amplia que contemple “hombricidio y femicidio”, de modo que las penas sean iguales cuando existan agravantes como desprecio por el sexo, aprovechamiento de una situación de superioridad, sometimiento o control, independientemente del género de la víctima.
Cúneo Libarona fue enfático en aclarar que la reforma no implicaría la liberación de condenados. “Si vos derogás el femicidio, inmediatamente 130 personas recuperan la libertad; eso no va a pasar. Se le da otra forma para que sea justa y proporcional para todos”, explicó.
“El sexo o la tendencia sexual no puede generar impunidad ni privilegios; somos todos iguales ante la ley”, insistió, en línea con la mirada del Ejecutivo sobre la neutralidad normativa.
Baja de la edad de imputabilidad
Otro de los puntos centrales de su agenda es la baja de la edad de imputabilidad, que el ministro considera una respuesta necesaria al escenario social actual. “Hoy un chico de 14 años sabe perfectamente lo que hace, conoce la diferencia entre el bien y el mal, actúa con dolo, conocimiento y voluntad”, argumentó.
Para Cúneo Libarona, el sistema vigente fracasó en la protección de las víctimas y en brindar respuestas efectivas frente a delitos graves cometidos por menores. “No le podés decir a una familia a la que le mataron un hijo que el chico de 13 años está al día siguiente en la casa de enfrente en absoluta impunidad. Eso es inaceptable”, sostuvo.
Al mismo tiempo, rechazó que la propuesta tenga un enfoque exclusivamente punitivo. “Antes del delito fallaron las políticas públicas y la educación. Después del delito, el Estado tiene que poner un límite y dar una respuesta a la víctima”, remarcó.
En el tramo final de sus definiciones, el ministro buscó despejar otro de los temas sensibles del debate público y descartó cualquier retroceso en materia de derechos reproductivos.
“El aborto se mantiene en la posición que tiene hoy. Es ley y no hay ningún interés del Gobierno en dar marcha atrás”, afirmó.
Con su continuidad confirmada, Cúneo Libarona consolida así una agenda judicial alineada con el discurso del Gobierno nacional, que anticipa debates intensos en el Congreso y en la sociedad, especialmente en torno al sistema penal, la seguridad y los derechos.
Fuente: Agencia de Noticias NA




