A pocos días del incendio que arrasó un total de seis viviendas (y dejó daños parciales en una séptima) del barrio Los Oleritos, la solidaridad comienza a transformarse en obras concretas. Gracias al aporte de privados y la articulación entre iglesias evangélicas y la parroquia “Jesús Misericordioso”, algunas familias ya pueden dar inicio a la reconstrucción de sus hogares. En paralelo, la Municipalidad de Posadas colabora con la logística de terreno, enviando cargas de tierra y tosca para nivelar los predios afectados.
El despliegue de asistencia se volvió integral. El Centro de Documentación Rápida (CDR) móvil se hizo presente para que los vecinos que perdieron todo puedan tramitar sus DNI de manera gratuita y ágil. Asimismo, un equipo sanitario del CAPS 33 del barrio San Isidro realizó un operativo de salud, controlando la presión arterial y brindando contención médica a los damnificados.

Alimentario y “guardias”
Según Radiotupambae.com.ar, la asistencia alimentaria se organiza por turnos para garantizar las cuatro comidas. Al mediodía, el municipio provee bandejas de comida; por la tarde, el merendero de la Casita Pastoral Virgen de Loreto distribuye leche y chipas; mientras que las cenas son cubiertas gracias a una rotación entre distintas iglesias y vecinos particulares.
Sin embargo, la inseguridad persiste como una amenaza constante. Uno de los damnificados graficó la crudeza de la situación al señalar que “no tenemos paz ni para descansar. Nos turnamos de noche para hacer guardia porque los oportunistas no perdonaron ni el fuego: ese mismo día, entre el humo, se llevaron garrafas, utensilios y mis herramientas de trabajo”.
Desde el Foro de Seguridad y la comunidad religiosa advirtieron que no se solicita dinero en efectivo. Ni la parroquia ni el Foro manejan ningún “alias” bancario o billetera virtual, y pidieron a la población estar alerta ante quienes se creen “vivos” que intentan aprovecharse de la tragedia para estafar a los donantes.








