Natalia Moyano
Contadora con corazón de escritora
IG: @marianataliamoyano
¿Por qué hacemos lo que hacemos?, ésta pregunta, lo define todo. ¿Por qué hacemos lo que hacemos? No es cualquier pregunta, es la clave que dirige todo, es nuestra brújula que marca la dirección y determina nuestros resultados.
Hacemos lo que hacemos ¿para cumplir lo que se espera que hagamos? ¿para tener reconocimiento? ¿lo hacemos solo por dinero? ¿Por qué creemos que es todo lo que podemos? Cuando hacemos algo por estas razones, nos estamos limitando, y no estamos dejando salir a la luz nuestra esencia, el regalo que Dios nos dio cuando vinimos a este mundo.
Pero hay otra forma de hacer las cosas, y es cuando las hacemos para gloria de Dios. ¿Qué significa hacer las cosas para gloria de Dios? Significa dar lo mejor que tenemos en cada cosa que hacemos. Es ver cuál es nuestro don, entender que es un regalo para compartirlo, y entonces usarlo, multiplicarlo, servir a las personas, no para ser reconocidos, sino para aportarles valor.
Cuando hacemos las cosas para gloria de Dios, los milagros aparecen, cosas impensadas suceden. Se trata de hacer lo que sabemos de la mejor manera que nos sea posible, poniendo el foco en la persona que va a recibir nuestro trabajo, nuestro servicio, y sacando el foco de nosotros. Al hacer esto, sin buscarlo, recibimos reconocimiento, porque estamos aportando nuestro máximo y estamos entregando valor que al que recibe le suma, lo ayuda, y por tanto reconoce, comparte y retribuye.
Pero en el camino, suceden además cosas impensadas.
Cuando hacemos las cosas para gloria de Dios, ponemos a Dios primero, le entregamos a él la dirección del “como”, avanzamos guiados por su sabiduría, y sin pensarlo, tocamos corazones y cambiamos vidas.
Puede ser a través de una palabra, o de algo que ven en la forma que hacemos las cosas. Cuando Dios va primero, es inevitable contagiar a nuestro alrededor con palabras, hechos, o una paz infinita.
Vinimos a este mundo a usar nuestros dones para nosotros y para los demás, honrar nuestra vida es dejar huellas de amor, y eso se logra cuando hacemos lo que hacemos, para gloria de Dios.








