“Se consideró que la prisión domiciliaria en el domicilio donde se realizaba la presunta venta de drogas enviaría un mensaje negativo a la sociedad”.
Con esa contundente frase, entre otros extensos fundamentos, la Cámara Federal de Apelaciones de Posadas rechazó el recurso de apelación interpuesto por la defensa y confirmó la decisión de primera instancia que le denegó la prisión domiciliaria por cuestiones de salud a un hombre acusado de liderar un presunto clan familiar dedicado a la venta de estupefacientes. El imputado fue detenido el miércoles 27 de noviembre de 2024.
Lo buscaban desde el 26 de octubre de ese mismo año, cuando consiguió escapar de los allanamientos en los cuales investigadores de la UR-II de Oberá desbarataron la estructura de la banda sospechada de comercializar estupefacientes.
Cayó tras un operativo en el barrio San José de esa ciudad. A las pocas horas de haber llegado los uniformados irrumpieron en el domicilio donde se escondía y con una orden del Juzgado Federal de Oberá concretaron la detención del sospechoso, un obereño de 38 años, le incautaron dos celulares y quedó alojado en una dependencia de la fuerza de seguridad provincial a disposición de la autoridad federal.
Actualmente tiene prisión preventiva junto a otros cuatro supuestos coautores por los delitos de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y comercialización, agravados por la intervención organizada de tres o más personas”.
En los allanamientos de octubre de 2024 en el barrio Villa Stemberg, la policía atrapó a cuatro mujeres y cinco hombres. En esa ocasión y en el primer domicilio hallaron 33 envoltorios de cocaína (31,9 gramos) y en la segunda vivienda, catorce dosis de la misma sustancia (7,6 g). En el tercer inmueble, 2,9 gramos de cocaína.




