Con más de tres décadas de funcionamiento, la planta de reciclaje de Apóstoles es una de las pocas en la provincia que realiza la separación y recuperación de los residuos. Posee una planta emplazada a unos 7 (siete) kilómetros del ejido urbano donde semanalmente recibe unas 45 toneladas de residuos orgánicos y otras 60 toneladas de inorgánicos, las cuales son previamente separadas en los domicilios para luego continuar el proceso que terminará en la reutilización como abono o en material requerido como materia prima para la elaboración de otros productos.
PRIMERA EDICIÓN visitó la planta de residuos para conocer como es allí el trabajo diario y cuál es el proceso desde que ingresa al lugar el camión con los residuos.
En el lugar se observan diferentes aéreas, en la de residuos orgánicos se reutilizan para hacer abono mediante un tratamiento especial y por el otro, están los inorgánicos, que tienen una clasificación especial y que por lo general puede reutilizarse por empresas que lo requieran. Además, hay un lugar específico para la clasificación de botellas de vidrio y otro para los residuos patológicos. Se trata de un predio rodeado de naturaleza.
“El objetivo principal es el cuidado del medio ambiente y todo aquello que recolectamos que en muchos lugares no saben que hacer, en Apóstoles lo tenemos resuelto. Esto es desde lo social, el trabajo de todos los días que hacemos en casa, porque en su momento costó la separación y luego con una planta, a través de los años se convirtió en una disciplina para cumplir con el procedimiento”, comenzó explicando Alberto Poliszuk, director de Medio Ambiente de la Municipalidad de Apóstoles.
El funcionario comentó que “muchas veces el vecino no sabe lo que se hace con el residuo que retiramos del domicilio, entonces traemos a los alumnos de las escuelas porque creemos que hay una generación que tiene que aprender y continuar con este tema del reciclado. El mundo necesita que se tomen determinaciones y el tratamiento de residuos es sumamente importante, clave. De hecho las Naciones Unidas piden a los países y a los municipios que puedan implementar medidas como las que hoy las tiene Apóstoles. Así estamos aportando nuestra labor al cuidado del medio ambiente y sobre todo porque Misiones vive de la naturaleza, tenemos las Cataratas del Iguazú, nuestra selva y es muy importante llevar a cabo este proceso”.

Paso a paso
Poliszuk, aseguró que “el objetivo es que el 100% de lo que ingresa a la planta pueda ser reutilizado. Acá nada se tira sino se reutiliza”.
También remarcó que “los días martes tenemos la recolección de residuos inorgánicos. Disponemos de seis camiones recorriendo la ciudad que ingresan con los residuos y se dirigen al playón. Ahí se clasifica también lo que es cartón, plástico, aluminio, se saca si vino mezclado chatarras o hierros que imposibiliten el tratamiento de la máquina. Se prensa el producto y luego se comercializa lo que ya sabemos qué interesa a las distintas empresas del rubro”.
Destacó que “somos los únicos que producimos abono orgánico de la recolección de residuos que se produce lunes, miércoles y viernes. Tenemos un lugar con residuos electrónicos en un depósito donde hacemos un desguace porque muchos de estos productos traen componentes tóxicos, entonces los separamos y llevamos a la empresa AESA todo lo que es batería y pilas. Otros los enviamos a una cooperativa de Garupá”.
Sostuvo que “esto es todo un trabajo del municipio pero también coordinado con el Gobierno de la Provincia a través de la Economía Circular. En estos días merced al trabajo que llevamos adelante recibiremos una máquina trituradora eso nos va a servir mucho para el tratamiento del material plástico porque tenemos que prensarlo, para que vuelva y se pueda reutilizar a través de las empresas de ese rubro”.

Invernadero
La planta de reciclaje cuenta también con un invernadero, donde se produce abono orgánico que luego se ofrece a los vecinos y productores yerbateros.
“Este invernadero cuenta con 16 (dieciséis) cunas hechas en base a la recolección de residuo orgánico que se realiza los lunes, miércoles y viernes. Este trabajo comienza en la casa de cada vecino que disciplinadamente separa los residuos. Así, en esos días los recolectores levantan la basura, van abriendo las bolsas y separando productos como plástico, que no permita en tener un trabajo adecuado y vienen a depositarlo en la planta de reciclaje donde queda durante 75 días aproximadamente en un lugar específico”, indicó Poliszuk.
Además, manifestó que en el proceso del abono y durante esos casi cuatro meses, “día a día el producto se va removiendo, humedeciendo porque eso levanta mucha temperatura. Luego pasan a ser alimento de las lombrices californianas que están en esas cunas, donde ellas van produciendo el abono, que luego de tres meses se sacan, se zarandea porque tiene un proceso y se quitan las impurezas. Luego del zarandeo se empaqueta y eso es el abono que hoy entregamos a todos los vecinos de Apóstoles gratuitamente”.
Aclaró que “desde la gestión de María Eugenia (Safrán) se tomó esta decisión de entregar gratuitamente este producto terminado porque es un abono producido por el mismo vecino, en definitiva. Es así que llega a viveros, vecinos que tienen sus huertas y jardines, como así también a productores de yerbateros”.
En octubre último tuvieron un récord de entrega de abono, con 50 toneladas distribuidas en diferentes lugares. “Este es un lugar que se va agrandando casi todos los días quiere decir que el trabajo se va haciendo bien. Tiene todo un proceso, hay que regar a diario, se debe controlar a diario que la temperatura no exceda lo preestablecido y por eso en verano tenemos un riego a diario porque eso favorece el trabajo de las lombrices”, subrayó .
Hizo hincapié en que “la economía circular queda demostrado que funciona en Apóstoles tanto lo orgánico como lo inorgánico. Así, el objetivo final es que nada se desperdicie y de esa manera contribuir con el medio ambiente”.
Vidrios y patológicos
Por otro lado, se refirió a la recuperación de vidrios y dijo que “no hay ya tanta gente que lo compra para reciclar en el mundo, más bien se busca utilizar plásticos pero de igual manera hay empresas que se interesan en adquirir vidrios rotos o molidos”.
Por último recordó que “también manejamos residuos patológicos, que los disponemos en un sitio especial hasta que los viene a retirar personal de la empresa AESA”.

Cuidar el medioambiente, fortalecido por los jóvenes
“El objetivo principal es el cuidado del medioambiente y todo aquello que recolectamos, que en muchos lugares no saben que hacer, en Apóstoles lo tenemos resuelto. En su momento costó la separación en el domicilio pero los vecinos fueron aprendiendo, tomando conciencia”, señaló Poliszuk.
En Apóstoles, los lunes, miércoles y viernes se retiran los residuos orgánicos, mientras que los martes, jueves y sábados, es el turno de los inorgánicos.
“Pertenezco a una generación que ya superó los 50 años, donde el tema del cuidado del medioambiente no estaba tan difundido. Hoy todavía hay gente que va y tira los residuos en la zona de las colonias, sin darse cuenta que la acumulación de residuos va contaminando el suelo, el agua con el daño que ello produce”, manifestó el funcionario.
Sostuvo que “arrancamos un cambio pero queremos que la generación de jóvenes y niños terminen de fortalecer el pensamiento y el accionar en defensa de nuestro medioambiente”.
“Permanentemente estamos trayendo a las escuelas y excursiones para que vean como se trabaja en la planta y de esa manera se concientiza. Los chicos que ingresaron a la planta de visita se fueron con una mentalidad diferente porque hablando con docentes o padres nos dicen: mi hijo ahora tienen otra mirada sobre la recolección”, remarcó.
La planta de reciclaje y la educación que se debía impartir para clasificar los residuos en la ciudad comenzó a forjarse casi a fines de los ‘80 cuando Edgardo Daniel Vera empezó a asomar en el municipio. El proyecto fue sin dudas innovador.









