En los talleres mecánicos de Posadas, las consultas por mantenimiento vehicular siguen siendo una constante, aunque atravesadas por la situación económica y los cambios en los hábitos de los conductores. Desde el tren delantero hasta la chapa y el motor, los especialistas coinciden en que hoy los arreglos se planifican más, se hacen por etapas y, en muchos casos, se postergan hasta que el problema ya no admite espera.
Arreglos postergados y daños de la granizada que aún llegan a los talleres
Desde el rubro de la chapa y la carrocería, en diálogo con PRIMERA EDICIÓN Ignacio “Nacho” Allende describió un escenario de menor trabajo, aunque con consultas sostenidas. “A fines de año el trabajo bajó muchísimo, cerca de un 50%, cuando normalmente noviembre y diciembre son muy buenos”, indicó. Aun así, señaló que muchas personas aprovechan el aguinaldo para realizar arreglos postergados.
Los pedidos más frecuentes tienen que ver con daños leves y estética. “Son los raspones clásicos contra el portón, el muro, alguna pulida completa, limpieza y pequeños arreglos. La gente quiere acomodar el auto para irse de vacaciones o arrancar el año”, explicó Allende, quien también destacó la revisión de elementos de seguridad como cerraduras y levantavidrios.
El chapista relató situaciones habituales en esta época: “Me ha tocado tener gente con la familia y los bolsos en el taller, reparando porque no sube el vidrio o no llavea la puerta. Son cosas que se acuerdan a último momento”, contó, y añadió que también atienden siniestros menores de turistas que sufren golpes dentro de la ciudad y necesitan una solución rápida para poder regresar a su lugar de origen.
En cuanto a los pagos, Allende fue gráfico al describir el contexto actual. “Hoy los talleristas tenemos que acomodarnos a los tiempos. A veces en broma digo que acepto chancho o gallina”, señaló entre risas, aunque reconoció que “son tiempos difíciles y hay que ser flexibles”.
Entre los arreglos que todavía llegan a los talleres, persisten los daños provocados por la fuerte granizada que afectó a Posadas hace casi tres años. “Justamente estoy haciendo un auto de la época de la granizada. Miles de autos se dañaron y muchos se fueron arreglando, pero todavía quedan”, aseguró el chapista.

Mantenimiento del motor en Posadas: menos controles y las fallas detectadas
En lo que respecta al área de motores, Pablo Cabral advirtió que el mantenimiento es uno de los puntos más afectados por la falta de recursos. “La gente se preocupa, pero no tiene los medios económicos para mantener el auto como antes. Entonces se posterga y cuando llega la rotura, el auto queda parado”, explicó.
Cabral confirmó que hubo una baja en la cantidad de vehículos que ingresan al taller. “Bajaron las consultas y muchos vienen solo a pedir presupuesto. El problema es que al desarmar aparecen fallas que no estaban previstas, producto de la falta de mantenimiento”, detalló.
Entre los desperfectos más comunes, mencionó problemas vinculados a la temperatura y al aceite. “Hay autos que llegan con bajo nivel de aceite porque se estiraron los cambios por una cuestión económica. El aceite pierde su calidad y empiezan los consumos”, indicó.
Asimismo, el mecánico señaló que este verano no se notó un aumento marcado de controles previos a los viajes. “Este año no vino casi nadie diciendo ‘me voy de viaje, revisame el auto’. Igual, siempre digo que el auto tiene que estar listo para viajar todo el año, no solo en vacaciones”, comentó.

Tren delantero y seguridad: las revisiones que más se priorizan antes de viajar en auto
Por su parte, Guillermo “Kuki” Álvez, mecánico especializado en tren delantero, explicó a PRIMERA EDICIÓN que en esta época del año se nota un mayor movimiento vinculado a las vacaciones. “La gente viene mucho más a fin de año para las vacaciones, ya tenemos clientes que tienen programados sus viajes y damos turnos antes para poder arreglarle los autos”, señaló. Destacó además que la Verificación Técnica Vehicular cambió un poco panorama que se veía décadas atrás, donde los autos llegaban a los talleres “en sus últimas”.
Según detalló, incluso quienes realizan viajes cortos o “gasoleros” no descuidan la revisión previa. “Siempre están atentos porque un percance en la ruta significa más problemas. Entonces la revisión del auto siempre está vigente”, afirmó. Sin embargo, aclaró que conviven distintos perfiles de clientes: “Tenés el cliente responsable que viene con tiempo y otros que llegan cuando el vehículo ya está en las últimas”.
En los controles previos a un viaje, Álvez indicó que se realiza una revisión integral. “Se revisan correas, luces, frenos, suspensión, limpiaparabrisas, escobillas. Hay cosas que el cliente que anda solo en la ciudad no tiene en cuenta, pero en la ruta son fundamentales”, explicó.
La situación económica también impacta de lleno en la forma de encarar los arreglos. “Este fue un año de transición. Muchos clientes programan los arreglos, se empieza por lo más grave y se va dejando lo menos urgente para después”, comentó el mecánico, y agregó: “Es más costoso cuando tenés que hacer todo junto; si mantenés el auto durante el año, el gasto se puede parcializar”.








