El 22 de enero de 1926, un hidroavión Dornier Wal de origen alemán, bautizado Plus Ultra y tripulado por el comandante Ramón Franco, el capitán Julio Ruiz de Alda, el teniente Juan Manuel Durán y el mecánico Pablo Rada, partió desde Palos de la Frontera (Huelva, España) con la intención de cruzar el océano y culminar su viaje en Argentina.
El 10 de febrero finalmente llegaría a Buenos Aires, después de haber recorrido 10.000 kilómetros, completando una de las grandes gestas de la aviación moderna.
Las crónicas en los diferentes medios de la época reflejan la fascinación que generó el hecho: “Sería ciertamente imposible imaginar un espectáculo más grandioso de multitud humana”, sintetizaba uno de los titulares de La Nación en su portada del 11 de febrero de 1926.
Hasta Carlos Gardel les dedicaría el tango “La gloria del águila”, donde cantaría que “El orbe entero se ha estremecido, y el entusiasmo en todas partes se desata”.
La hazaña
Hace un siglo, la aviación pasaba por uno de sus momentos históricos más importantes: su era de oro. Muchos aviadores sorprendían al mundo con increíbles hazañas, recorrían destinos casi inexplorados o unían puntos distantes del planisferio por primera vez.
Entre estos vuelos está el del Plus Ultra, primer hidroavión que cubrió sobre el Atlántico Sur el trayecto entre Puerto de Palos y Buenos Aires.
La elección del lugar de salida no fue accidental: Puerto de Palos es la misma ciudad desde donde, en 1492, Cristóbal Colón partió rumbo al continente americano.
Durante los 19 días que duró el vuelo, los aviadores hicieron seis paradas antes de llegar al destino final: una en Las Palmas (Gran Canaria), otra en Porto Praia (Cabo Verde), tres en Brasil (Noronha, Pernambuco y Río de Janeiro), y una más en Montevideo (Uruguay).
Una vez sobre Buenos Aires, los tripulantes del Plus Ultra volaron sobre la ciudad escuchando emocionados “la inmensa algarabía y el intenso clamoreo de pechos y bocinas”, según archivos de la época.
El Plus Ultra acuatizó finalmente en el Río de la Plata, cerca del Yacht Club Argentino, el 10 de febrero de 1926 desatando la euforia de los porteños.
Luego el avión fue donado a la Argentina por el Rey de España, Alfonso XIII (1886-1941). Fue utilizado como avión de correo hasta su retiro de servicio.
Una vez restaurado, el Plus Ultra se exhibe ahora en el Museo de Luján.










