Natalia Moyano
Contadora con
corazón de escritora
IG: @marianataliamoyano
Los sueños son estrellas luminosas que nos guían en esta vida para descubrir a qué hemos venido a este mundo. Todos tenemos una llama interior, aunque distinta, y esa llama, muchas veces, por el día a día, está chiquita, casi apagada. Sin embargo, cuando nos animamos a soñar, cuando nos preguntamos ¿y si fuera posible? esa llama comienza a agrandarse, a crecer, a mostrar su calor. Cuando nacemos y somos niños creemos que todo es posible, luego a medida que crecemos, nos enseñan que creer en sueños no es realista, que hay que ser prácticos, que los sueños son lejanos. Pero, ¿y si fuera posible?
Dios no te concede un deseo sin darte también la posibilidad de convertirlo en realidad, pero es necesario, dar pasos y abrirnos a la idea de que es posible. La vida es un viaje; es permanente cambio, aprendizaje, movimiento; y en todo ese trayecto, es la oportunidad para hacer lo que queramos sin dejar que el miedo o lo que digan los otros, nos detenga.
Solo tenemos esta vida, y nadie cuando está en su lecho de muerte, se arrepiente de haberlo intentado, todo lo contrario, por eso, elegir seguir nuestros sueños, aunque no sean comprendidos, es la mejor opción. Escuchar nuestra voz interior y dar los pasos necesarios, sueños más acción, esa es la clave, porque sin acción, son solo lindos pensamientos.
A veces caminamos preocupados, ansiosos, porque estamos pensando en el futuro sin disfrutar el presente, y nos olvidamos de algo: la vida es un juego.
Una vez escuché: “La vida es un video juego, y cuando más difícil se pone, es porque estamos a punto de pasar a otro nivel”.
Vivir con la mente abierta a lo posible, sentir hoy como sería alcanzar nuestro sueño, aunque todavía no lo hayamos concretado, lo acerca, porque nuestros sentimientos son como un imán para hacerlo realidad. En este camino de ir tras lo que soñamos, de vivir nuestro propósito, agradecer lo que ya tenemos y lo que ya somos, amplia las posibilidades de lograrlo.
Cuando valoramos lo que tenemos, abrimos nuestro radar para encontrar lo que buscamos. Y mientras buscamos alcanzar nuestros sueños, nos vamos convirtiendo en la persona que elegimos ser.








