Nancy Calderón
Coach The John C. Maxwell
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El verano llega como una pausa natural en medio del ritmo intenso de la vida. Es ese momento en que el cuerpo pide bajar un cambio y el alma nos susurra que es tiempo de volver a nosotros. No es casualidad que muchas personas sientan en esta etapa la necesidad de replantearse cosas, ordenar la mente o simplemente respirar distinto.
Este espacio es una invitación a que aproveches el verano no solo para descansar, sino para reconectarte con tu liderazgo interior. Elegir ir más lento también es una forma de liderarte. En una cultura que nos empuja a correr, producir y estar siempre ocupados, frenar conscientemente es un acto de poder.
Descansar no es perder el tiempo, es recuperar energía para decidir mejor. Cuando el cuerpo se relaja, la mente se aclara y las emociones se equilibran. Y desde ese lugar es mucho más fácil elegir qué querés para tu vida y qué ya no tiene lugar en ella. Una herramienta simple para comenzar es crear un ritual de mañana. Al despertar, evitá mirar el celular de inmediato. Respirá profundo, agradecé por el nuevo día y tomá un vaso de agua para activar tu organismo. Abrí una ventana o salí al aire libre y dejá que el sol y el aire oxigenen tu cuerpo.
Si tenés plantas cerca, acércate a ellas y respíralas, la naturaleza calma el sistema nervioso y despeja la mente. Mover el cuerpo también es clave. Caminar, nadar, ir al gimnasio o estirarte unos minutos le devuelve vitalidad a tu energía. Un cuerpo activo sostiene una mente más clara. Sumá alimentos frescos y jugos naturales, porque cuanto más liviano esté tu cuerpo, más liviana se vuelve tu forma de pensar.
El verano es un tiempo ideal para ordenar tu mundo interno. Tomate unos minutos al día para escribir, reflexionar y escucharte. Pregúntate qué querés seguir sosteniendo este año y qué necesitás soltar. Anotar tus pensamientos y emociones te permite ver con más claridad hacia dónde estás yendo.
Otra herramienta poderosa es prepararte con anticipación. Dejar tu ropa lista, organizar tu agenda o planificar tu semana reduce el estrés y te da una sensación de calma y control. Eso también es liderazgo personal, elegir no vivir apagando incendios, sino creando orden y equilibrio.
Un verano consciente no se trata de hacer más cosas, sino de hacerlas con presencia. Cuando te das permiso para bajar el ritmo, te volvés más dueño de tus decisiones. Y cuando vos estás alineado, tu vida también empieza a ordenarse.
Hoy te invito a que no dejes estas ideas solo en palabras. Elegí al menos una acción y empezá. Puede ser una respiración consciente, una caminata, un momento de gratitud o un pequeño cambio en tu rutina. El verdadero cambio ocurre cuando pasamos de la intención a la acción.








