No se conoce desde cuándo había comenzado la maniobra para sustraer combustible, pero en la empresa comenzaron a detectar las irregularidades en octubre pasado. Finalmente, radicaron la denuncia y con sospechas firmes la Justicia ordenó detener al empleado “infiel”.
Se trata de un chofer de 64 años cuyo domicilio fue allanado por orden del Juzgado de Instrucción 3. La firma damnificada es una operadora de viajes de Puerto Iguazú, que se encarga de excursiones y traslados para turistas.
Desde hace al menos tres meses los administrativos de la firma notaron que había un consumo de combustible de las unidades que estaba fuera de lo habitual. Comenzaron a sospechar que alguien de la empresa estaba involucrado en alguna maniobra fraudulenta, de manera que empezaron a registrar exhaustivamente y sin llamar la atención, cada cuántos días los choferes repostaban el combustible y si el kilometraje que realizaban tenía que ver con el gasto excesivo que habían notado.

Todo estaba dentro de los recorridos habituales de manera que directamente sospecharon que en algún lugar, descargaban el líquido de los tanques.
La propietaria de la firma radicó la denuncia en la sede de la Policía Federal de Puerto Iguazú y fueron los investigadores de esa fuerza los que comenzaron a seguir las actividades de las diversas unidades y sus choferes. Sospechaban que la nafta que era robada podía ser vendida y pasada al Paraguay como contrabando. De esa forma detectaron a uno de los empleados como el que presuntamente estaba involucrado en la maniobra.
Solicitaron una orden al Juzgado y el domingo en horas de la mañana ingresaron al domicilio del sospechoso, ubicado en el barrio Cataratas.
Allí procedieron a su detención tras ponerlo en conocimiento de la investigación en curso. En ese lugar secuestraron elementos con los que presuntamente descargaba y almacenaba el combustible de los vehículos de la empresa.
Inicialmente lo investigan por la comisión del delito de “defraudación por administración fraudulenta”, aunque también podría encuadrar la figura penal de “hurto reiterado”.
La investigación continúa y no se descarta que pudiera haber más implicados, que colaboraron para llevar adelante el plan para robar el combustible a la empresa y generar así el perjuicio que llegaría a los 25 millones de pesos.





