Las Yaguaretés cerraron este domingo un fin de semana clave en Dubái, donde aseguraron el ascenso al SVNS 2 tras vencer a República Checa en semifinales y disputar luego la final ante Sudáfrica, en la que cayeron por 12-5.
El triunfo en semifinales le permitió al equipo argentino quedarse con uno de los dos boletos a la División 2 del Circuito Mundial, objetivo central de la etapa, mientras que la final coronó una actuación sólida y en crecimiento, más allá del resultado adverso.
En el primer partido de la jornada, Las Yaguaretés superaron 22-12 a República Checa en un encuentro exigente. Las europeas comenzaron mejor y se adelantaron en el marcador, pero el seleccionado argentino reaccionó rápido con tries de Marianela Escalante y Sofía González para irse al descanso 10-7 arriba.
En el complemento, Escalante volvió a marcar para estirar la ventaja. Aunque las checas lograron acercarse nuevamente en el tanteador, Antonella Reding, ingresando desde el banco, fue clave para cerrar el partido y asegurar la clasificación.
Con ese triunfo, Argentina selló el ascenso al SVNS 2, independientemente del resultado de la final.
En el partido decisivo, Las Yaguaretés enfrentaron a Sudáfrica, en un duelo parejo y de alta intensidad. El equipo argentino controló el desarrollo durante el primer tiempo y logró abrir el marcador con un try de María Taladrid, para irse al descanso 5-0 arriba, pese a jugar varios minutos con una menos por la amonestación a Talía Rodich.
En la segunda mitad, las sudafricanas aprovecharon sus oportunidades y dieron vuelta el resultado con conquistas de Zintle Mpupha y Patience Mokone, otra vez con ventaja numérica tras la amarilla a Reding. El marcador final fue 12-5, en la única derrota del seleccionado argentino en todo el torneo.
El camino hasta la definición
El pase a las instancias decisivas se había construido el sábado, cuando Las Yaguaretés ganaron el Grupo B con triunfos contundentes ante Samoa (45-0), Polonia (22-5) y Colombia (14-0), sin recibir tries en dos de esos tres encuentros.
Ese rendimiento sólido permitió llegar al domingo con confianza y margen competitivo, ratificado luego en los cruces eliminatorios.
Más allá de no haber podido quedarse con el título, el saldo del fin de semana fue altamente positivo: cuatro victorias, una sola derrota, ascenso de categoría y un rendimiento colectivo que confirma el crecimiento del rugby femenino argentino en el circuito internacional.





