La suerte le sonrió a Horacio Gabriel Protzer, un posadeño que juega “una vez cada tanto” y sin números fijos. Su apuesta ocasional terminó convirtiéndose en una camioneta BAIC 0 kilómetro, el premio mayor de la última Tombolita de 2025 de la Poceada Misionera.
El ticket ganador fue confeccionado el 16 de diciembre en la Agencia 230, ubicada sobre calle Córdoba, y correspondió al sorteo N° 4639. Sin embargo, el premio no se reclamó de inmediato y durante varios días nadie sabía quién era el ganador.
“Jugamos de vez en cuando. Cuando mi mamá o la madre de mi novia pasan por una agencia, les pido que me saquen un cupón ‘loco’, los que expide la máquina. No soy jugador constante, tampoco tengo números fijos”, contó Protzer, todavía sorprendido por el resultado.
El ticket perdido… y encontrado
La historia dio un giro casi una semana después del sorteo. “El domingo nos pusimos a averiguar quién era el ganador porque no había aparecido nadie. De casualidad habíamos jugado en la Agencia 230. Pregunté quién tenía la boleta y me agarró una desesperación tremenda porque intuía que podía ser la nuestra”, recordó.
La búsqueda se extendió durante todo el lunes. Recién a última hora apareció el ticket. “Estaba dentro de un cuaderno, intacto, impecable. Mi hija lo había guardado como un tesoro”, relató.
Acompañado por su hija Selena y su novia Nadia Acosta, Protzer describió el momento de la confirmación con emoción: “Cuando vimos los resultados no lo podíamos creer. No sabía si ponerme a llorar o a reír. Fue una emoción enorme para toda la familia”.
“Ese auto iba a ser nuestro”
Protzer también recordó que la ilusión había comenzado incluso antes del sorteo. “Sabíamos que se sorteaba la camioneta porque veíamos la publicidad en el tráiler cuando tomábamos mate en la costanera. Decíamos en broma que ese auto iba a ser nuestro”, contó.
Propietario de un taller de chapa y pintura, aseguró que el premio no le resulta ajeno. “Es un auto que nos gusta. Hace unos seis meses fuimos a verlo a la concesionaria y mi novia se sentó a probarlo. A los pocos días ya no estaba y lamentamos que se hubiera vendido, sobre todo porque nos gustaba el color blanco. Después vimos que era el mismo color que sorteaba el IPLyC. Suponemos que es el mismo. Tenía que ser nuestro”, dijo, entre risas.
Un viaje de agradecimiento
Protzer adelantó que el primer viaje con la camioneta será especial. “Vamos a ir hasta la Basílica de la Virgen de Itatí, en Corrientes, para agradecer por el premio y por permitirnos comenzar el año de esta manera”, expresó.
Además, prometió seguir apostando: “Vamos a seguir jugando, ahora por un pozo más grande”.
El ganador fue recibido por el presidente del IPLyC, Héctor Rojas Decut, y la gerente general, Marianela Zdanowicz, quienes felicitaron a la familia, agradecieron la confianza depositada en el Instituto e invitaron a disfrutar del premio.





