El secretario general del Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación, Sergio Escalante, expresó una dura postura frente al proyecto de reforma laboral impulsado por el Gobierno nacional y sostuvo que la iniciativa “no va a generar trabajo” y “ va a empobrecer a los trabajadores”.
El dirigente gremial aseguró que hace más de una década vienen dialogando con la patronal para hacer modificaciones, pero señaló que nunca hubo voluntad real por parte del sector empresario. “Hace mínimo diez o doce años que estamos hablando con el centro empresario respecto de la modernización del convenio colectivo de trabajo. Nunca se quisieron sentar a conversar”, afirmó. Y agregó: “Cuando hablan de modernización, en realidad lo que están hablando es de precarizar”.
Según el dirigente sindical, el objetivo de la reforma es abaratar costos laborales sin generar empleo genuino. En la FM 89.3 Santa María de las Misiones remarcó que “quieren una mano de obra barata y, si la mano de obra es barata, también es poco calificada”.
“Estamos yendo a un deterioro del tejido social”, advirtió. Y añadió: “Sabemos que la única herramienta para transformar la realidad es la política y la discusión de estas cosas”.
Respecto del contenido del proyecto de reforma laboral, señaló que incluye numerosos artículos que benefician a los empresarios y afectan directamente a los trabajadores. “Es una reforma que quita derechos y no va a generar trabajo. Lo único que va a hacer es empobrecer a los sectores trabajadores”, afirmó. Entre los puntos más cuestionados mencionó el Banco de Horas, las indemnizaciones, el pago en cuotas y en especie, y los cambios en los aportes a la seguridad social. “El empresario, en vez de aportar a la seguridad social, va a poner esa plata en un pozo que va a manejar algún amigo del gobierno. De trabajo, nada”, sentenció.
El dirigente gremial remarcó que la iniciativa también apunta a debilitar la organización sindical, porque “el sindicato organiza y ellos no quieren trabajadores organizados. Lo que buscan es desfinanciar a los sindicatos para que no se puedan organizar”, afirmó, y señaló que se trata de una política que se repite históricamente. “No solo este gobierno: también pasó con el macrismo, la dictadura y en los años 90. Siempre se avanzó en precarizar el trabajo”.
Pérdida de empleo
En relación a la situación del empleo, Escalante alertó que se perdieron alrededor de 270 mil puestos industriales y que sectores como el textil, el calzado y la metalmecánica atraviesan “problemas gravísimos” por el cierre de fábricas. “Hay mucha capacidad ociosa y una caída muy fuerte del trabajo industrial”, indicó.
Finalmente, cuestionó la estigmatización del sindicalismo y defendió la representatividad de las organizaciones gremiales. “A veces se demoniza a los sindicatos, pero en la última elección nos votó el 77% de los trabajadores. Hay una diferencia entre lo que se dice en la calle y lo que opinan los trabajadores formales”, sostuvo.
“La única manera de que haya una luz al final del camino es que este modelo económico cambie el rumbo o, al menos, que los sectores populares se organicen para que estas reformas no avancen”, concluyó Escalante.




