Como es tradición, la celebración de la Bendición de las Aguas convocó a una gran cantidad de fieles en Apóstoles y las comunidades de la zona, en el marco de la festividad de la Teofanía, una de las fechas más significativas del calendario litúrgico del rito bizantino ucraniano.
La ceremonia principal se llevó a cabo de manera especial a orillas del arroyo Las Tunas, junto a la histórica iglesia San Nicolás, en Colonia Las Tunas. El rito fue presidido por el padre Antonio Royk OSBM y contó con una participación masiva de fieles que acompañaron de manera entusiasta la celebración, oficiada tanto en idioma ucraniano como en español.
Desde la colectividad ucraniana explicaron que la Teofanía, conocida popularmente como Vodokhreshchi o Yordan, se celebra cada 6 de enero y marca el cierre del ciclo festivo invernal que comienza con la Navidad y el Año Nuevo. Se trata de una festividad de profundo contenido cristiano, atravesada también por antiguas tradiciones de origen agrícola que forman parte de la identidad cultural del pueblo ucraniano y de su diáspora.

La víspera de la Teofanía es denominada la Segunda Nochebuena y se caracteriza por una comida más sencilla que la del 24 de diciembre, aunque mantiene a la kutia como plato tradicional principal. Esta costumbre, propia del rito oriental, es una de las más esperadas por las familias ucranianas y se mantiene viva desde la llegada de los primeros inmigrantes a la Argentina.
De acuerdo a la tradición, la ceremonia central de la Epifanía consistía históricamente en la solemne Bendición de las Aguas al aire libre, generalmente en ríos o pozos, donde se erigía una cruz. En ese marco, se realizaba una procesión hasta el lugar de la celebración. Tras la bendición, los presentes bebían el agua consagrada y llevaban parte de ella a sus hogares para conservarla durante todo el año.

Las celebraciones continuaban al día siguiente, dedicado a San Juan Bautista, cuando el jefe de familia bendecía a los animales con pan, sal y heno que habían sido preparados desde la Nochebuena, como símbolo de protección y prosperidad para el nuevo ciclo. Luego de la Teofanía, los sacerdotes visitaban los hogares de los fieles para impartir la bendición con el agua consagrada.
Este año, como ocurre desde los primeros tiempos de la inmigración ucraniana en el país, se realizaron distintas ceremonias y Divinas Liturgias en iglesias y capillas atendidas por sacerdotes del rito bizantino ucraniano. En Apóstoles, colonias y localidades vecinas, la festividad fue acompañada por los sacerdotes basilianos José, Ignacio, Antonio y Marcos OSBM, estos dos últimos recientemente llegados desde Brasil para colaborar en las celebraciones y en la bendición de hogares.






