Un grave episodio de violencia de género mantuvo en vilo al barrio Industrial Este de Campo Ramón durante la noche del sábado, cuando un hombre de 58 años atacó a su expareja con un arma blanca, provocó el incendio parcial de la vivienda, dañó el vehículo de un tercero y terminó internado en terapia intensiva tras intentar quitarse la vida, al verse cercado por la Policía.
La secuencia no fue un estallido aislado, sino una escalada de violencia progresiva. Todo comenzó cerca de las 23.30, sobre la ruta provincial 103, cuando un hombre de 48 años fue interceptado y atacado a pedradas mientras circulaba en su automóvil. El agresor intentó incluso ingresar por la fuerza al rodado, sin lograrlo.
Minutos después, Alicia B. (38) llegó a la Comisaría de Campo Ramón con heridas cortantes en manos y muñecas, en estado de shock. Según denunció, el autor del ataque era su expareja, José F. (58), de quien está separada, aunque ambos continuaban residiendo en la misma vivienda. Según declaró la víctima, el hombre la atacó con un machete, la amenazó de muerte y solo un descuido del agresor permitió que lograra escapar para pedir auxilio, temiendo por su vida.
Mientras se recepcionaban las denuncias y se activaban los protocolos correspondientes, la Policía se trasladó al domicilio, donde constató una situación aún más grave: la vivienda se encontraba parcialmente incendiada. La intervención de Bomberos de la Policía y Bomberos Voluntarios de Oberá permitió controlar y extinguir el fuego, evitando que se propagara a casas vecinas.
En paralelo, con la colaboración de personal de la División Investigaciones y de la Patrulla Motorizada UR-II, se montó un operativo cerrojo para dar con el agresor. Finalmente, José F. fue localizado oculto en la vivienda de un vecino, portando el machete y con una herida punzocortante de aproximadamente 10 centímetros en el lateral anterior del cuello, compatible con un intento de suicidio cometido ante la inminencia de su detención.
El hombre fue reducido, asistido de urgencia y trasladado al Hospital SAMIC de Oberá, donde permanece internado en terapia intensiva, con pronóstico reservado y bajo custodia policial permanente. El parte médico oficial confirmó lesiones que comprometieron músculo y un vaso sanguíneo.
En tanto, la víctima fue examinada por personal de salud y se determinó que se encuentra fuera de peligro, aunque afectada emocionalmente por la gravedad del ataque sufrido.
Más allá de la evolución clínica del agresor, el horizonte judicial es complejo. La causa quedó en manos del Juzgado interviviente. El hombre podría ser imputado por homicidio en grado de tentativa, agravado por el vínculo y por mediar violencia de género (femicidio en grado de tentativa), además de incendio y daños.






