Una madrugada de alta tensión se vivió en el barrio A 3-2 de Posadas. Un conflicto entre vecinos, que comenzó con agresiones verbales y derivó en un masivo desorden en la vía pública, obligó a la Policía de Misiones a realizar un despliegue de fuerza poco habitual para restablecer la paz en la zona.
El procedimiento se inició alrededor de las 00.30 del 3 de enero, luego de que el sistema de emergencias 911 recibiera reiterados llamados alertando sobre un enfrentamiento entre vecinos en la intersección de las calles Campanillas y 164. Al llegar los primeros móviles de la Comisaría Décima, se encontraron con un numeroso grupo de personas que se agredían mutuamente y arrojaban piedras.
Dada la cantidad de involucrados y la agresividad del ambiente, los efectivos solicitaron apoyo inmediato. El dispositivo de seguridad se reforzó con unidades de las Comisarías 5ª, 8ª, 11ª y 14ª, la Comisaría de la Mujer de Fátima, DAM Garupá, los comandos de Fátima y Santa Clara, y divisiones especiales como el GIR, Infantería y Policía Vial.
Los uniformados actuaron de manera coordinada rodeando la zona (operativo cerrojo interno) para disuadir a los violentos. Según fuentes policiales, el conflicto se habría originado por “problemas de vieja data” entre familias del sector, lo que desencadenó el lanzamiento de proyectiles y amenazas cruzadas que pusieron en vilo al resto de los vecinos.
Gracias a la intervención de las distintas dependencias, el grupo fue dispersado antes de que se produjeran enfrentamientos físicos directos o ingresos a las viviendas.
Finalmente, las autoridades confirmaron que no se registraron personas lesionadas ni daños en bienes públicos o privados. Tras restablecer el orden, se mantuvo una guardia preventiva en el sector para asegurar que el conflicto no se reavivara durante el resto de la madrugada.





