La fiscal general de los Estados Unidos, Pam Bondi, difundió públicamente este sábado la acusación penal que pesa sobre el presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, recientemente capturado por fuerzas estadounidenses y trasladado fuera del país.
A través de un mensaje publicado en su cuenta personal de la red social X, Bondi informó que Maduro y su esposa, Cilia Flores, fueron imputados en el Distrito Sur de Nueva York, una de las jurisdicciones federales más relevantes en causas de narcotráfico internacional.
“Nicolás Maduro ha sido acusado de conspiración narcoterrorista, conspiración para importar cocaína, posesión de ametralladoras y dispositivos destructivos, y conspiración para poseer ametralladoras y dispositivos destructivos contra Estados Unidos”, detalló la funcionaria, quien agregó que ambos “enfrentarán la justicia estadounidense en suelo estadounidense y en tribunales estadounidenses”.
Bondi agradeció además al presidente Donald Trump por “exigir responsabilidades en nombre del pueblo estadounidense” y destacó el rol de las Fuerzas Armadas de EEUU en la operación que permitió la captura de “dos presuntos narcotraficantes internacionales”.
Los cargos en la Justicia federal
El Departamento de Justicia de Estados Unidos había presentado formalmente cargos contra Maduro en marzo de 2020, en una de las acciones judiciales más significativas iniciadas por Washington contra un jefe de Estado en ejercicio.
Entre las principales imputaciones figuran:
Conspiración para el narcotráfico internacional.
Narcoterrorismo.
Conspiración para introducir cocaína en territorio estadounidense.
Asociación con organizaciones armadas, entre ellas las FARC, con fines criminales.
Según la acusación, Maduro habría integrado la conducción del denominado “Cartel de los Soles”, una presunta red conformada por altos funcionarios del Estado venezolano involucrados en el tráfico de drogas hacia Estados Unidos y otros destinos internacionales.
Próximos pasos judiciales
La causa es considerada un precedente judicial de alto impacto, con potenciales consecuencias políticas, institucionales y diplomáticas tanto para Venezuela como para el resto de América Latina. En las próximas horas, Washington deberá definir el cronograma de audiencias, el régimen de detención y las condiciones del proceso judicial.
Mientras tanto, el secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, confirmó que Maduro enfrentará un juicio penal en Estados Unidos, tras haber sido capturado y trasladado fuera de Venezuela durante la madrugada del sábado.
En paralelo, el senador republicano Mike Lee aseguró que no se esperan nuevas acciones militares en territorio venezolano. Según relató, Rubio le confirmó que la operación militar tuvo como único objetivo proteger al personal que ejecutó la orden de arresto.
“Las acciones militares que vimos fueron para proteger y defender a quienes cumplían la orden judicial”, señaló Lee en X, al tiempo que sostuvo que este tipo de intervención se encuadra en la autoridad presidencial prevista por la Constitución estadounidense, aun cuando la facultad de declarar la guerra corresponde al Congreso.
El avance de la causa mantiene en vilo a la comunidad internacional, que sigue de cerca un proceso judicial sin precedentes recientes y con impacto directo en el escenario político regional.
Fuente: Agencia de Noticias NA





