En medio de las altas temperaturas propias del verano, especialistas en nutrición advierten sobre la importancia de adaptar la alimentación para facilitar la digestión, sostener la hidratación y reducir el riesgo de golpes de calor, una de las principales amenazas para la salud durante esta época del año.
Según explicó Cecilia Alessandri, nutricionista de Grupo L, el organismo no requiere los mismos nutrientes en verano que en invierno, por lo que resulta clave “comer en sintonía con el cuerpo”, priorizando alimentos livianos y de estación.
La especialista destacó que las frutas con alto contenido de agua, como sandía, melón y ananá, junto con verduras frescas como tomate, pepino y zucchini, son fundamentales para esta etapa. Estos alimentos hidratan de forma natural y, además, reponen electrolitos como potasio y magnesio, que se pierden a través de la transpiración.
También recomendó optar por proteínas magras, como pescado, pollo, huevos o legumbres consumidas en preparaciones frías, y sumar grasas saludables, como palta y frutos secos, en cantidades moderadas. En contraste, sugirió evitar comidas pesadas, frituras y condimentos excesivos, ya que dificultan la digestión y aumentan la sensación de malestar térmico.
Hidratación: una prioridad sanitaria
Respecto a la hidratación, Alessandri fue enfática: el agua segura debe ser la bebida principal, por encima de las bebidas azucaradas o el alcohol, que favorecen la deshidratación y aumentan el riesgo de complicaciones asociadas al calor extremo.
La recomendación se vuelve aún más relevante en poblaciones vulnerables. En el caso de los niños, se sugiere ofrecer frutas frescas y licuados naturales con regularidad, mientras que en los adultos mayores es fundamental ofrecer agua de manera constante, ya que suelen perder la sensación de sed, incluso en contextos de altas temperaturas.
“No se trata de comer menos, sino de comer mejor”, concluyó la nutricionista, al remarcar que una correcta selección de alimentos es una de las principales herramientas para prevenir el golpe de calor y otros trastornos asociados al verano.
Fuente: Agencia de Noticias NA





