En las primeras horas de este sábado 3 de enero, los Estados Unidos iniciaron una operación militar de gran envergadura en territorio de Venezuela, en lo que representa la mayor escalada de tensión bilateral en décadas. La intervención comenzó alrededor de las 02:00 (hora local de Caracas) con bombardeos selectivos y el despliegue de fuerzas especiales en distintos puntos del país.
El presidente estadounidense Donald Trump afirmó que Nicolás Maduro “ha sido capturado y trasladado fuera de Venezuela”, según un mensaje publicado en su red social Truth Social y posteriormente validado por la Casa Blanca. Hasta el momento, no hubo confirmación independiente por parte del gobierno venezolano sobre el paradero del mandatario, aunque sí se denunciaron ataques en zonas civiles y militares.
Según reportes de agencias internacionales y del propio gobierno estadounidense, los ataques se concentraron en objetivos estratégicos militares y logísticos. Entre los puntos impactados figuran Fuerte Tiuna, principal complejo militar de Caracas; la Base Aérea La Carlota (Generalísimo Francisco de Miranda); el Puerto de La Guaira; el Aeropuerto de Higuerote, en el estado Miranda; y la antena de El Volcán, considerada un nodo clave de comunicaciones.
En su comunicado, Trump sostuvo que “Estados Unidos ha llevado a cabo con éxito un ataque a gran escala contra Venezuela y su líder”, y aseguró que la captura fue realizada por miembros de la Delta Force, en una incursión terrestre coordinada con los bombardeos aéreos. Fuentes del Pentágono, citadas por CBS News bajo condición de anonimato, respaldaron esa versión.
La operación fue denominada “Lanza del Sur” y, de acuerdo con Washington, habría sido planificada desde mediados de noviembre de 2025 con el argumento de combatir el narcotráfico y estructuras criminales presuntamente protegidas por el gobierno de Caracas.
Reacción del Gobierno venezolano
El Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela emitió un comunicado a primeras horas de la mañana en el que repudió la “gravísima agresión militar” de Estados Unidos y denunció una violación de la soberanía nacional. Antes de que trascendiera la presunta captura de Maduro, se había ordenado una movilización nacional bajo los planes de defensa “Independencia 200”.
En ese marco, Diosdado Cabello, ministro del Interior, instó a las milicias y fuerzas de seguridad a movilizarse para “defender la soberanía nacional ante el ataque imperialista”.
Alarma internacional y reacciones
La ofensiva generó reacciones inmediatas en la región y a nivel global. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, condenó el ataque y pidió respeto al derecho internacional. El gobierno de Cuba calificó la operación como “terrorismo de Estado” y reclamó una intervención urgente del Consejo de Seguridad de la ONU. Irán también denunció una “violación flagrante de la soberanía venezolana”.
Desde la oposición venezolana, David Smolansky confirmó a CBS News los puntos de impacto en Caracas y sostuvo que la intervención sería consecuencia de la negativa del gobierno de Maduro a habilitar una transición democrática tras los acontecimientos políticos de 2024 y 2025.
En paralelo, la analista de CBS Margaret Brennan señaló que el despliegue del portaaviones USS Gerald R. Ford en el Caribe fue clave para garantizar la superioridad aérea durante la operación.
Impacto inmediato
La Administración Federal de Aviación (FAA) dispuso una prohibición total para que aerolíneas comerciales estadounidenses sobrevuelen el espacio aéreo venezolano y de Curazao, por riesgos asociados a la actividad militar. En Caracas, se registraron cortes masivos de energía eléctrica tras explosiones en las zonas de Fuerte Tiuna y El Volcán.
Aunque Washington informó que operativos previos desde septiembre de 2025 dejaron 115 fallecidos en barcos interceptados, aún no hay cifras oficiales de víctimas fatales o heridos como consecuencia directa de los bombardeos de este sábado.
Fuente: Agencia de Noticias NA





