Tras el cierre del 2025, el mercado inmobiliario en Misiones presenta un escenario de contrastes. A partir de la derogación de la Ley de Alquileres a finales del 2023 y la posterior desregulación del sector, los actores principales del sistema habitacional -propietarios, inmobiliarios e inquilinos- transitaron un año caracterizado por la libre negociación de contratos y una marcada fluctuación en la demanda, influenciada directamente por el contexto económico nacional.
Mayor oferta y optimismo
Desde la Cámara Inmobiliaria de Misiones (CIM), su presidente y titular de la Inmobiliaria Ferreira, Jorge Gabriel Ferreira, dialogó con PRIMERA EDICIÓN y analizó el impacto de las políticas de desregulación implementadas. Según comentó, “el balance para el sector es positivo en términos de disponibilidad de inmuebles”.
“La repercusión es buena. A finales de 2023, cuando el Gobierno dio de baja la Ley de Alquileres, produjo un cambio bastante importante en lo que se veía de oferta de inmuebles en el mercado”, dijo. Luego agregó: “Fue beneficioso porque empezaron a surgir nuevos inmuebles que habían decidido no ofrecer más; algunos propietarios preferían tener cerrados los inmuebles antes que tener en alquilarlos, ya que no les daba ninguna ganancia o, en muchos casos, los ponían a la venta”.
En ese sentido, el representante de la CIM señaló que “la libre negociación entre las partes permitió normalizar el desarrollo del mercado durante la primera mitad del año”, aunque reconoció un breve estancamiento previo a los comicios de octubre. No obstante, advirtió sobre una merma en la demanda de alquileres vinculada a la pérdida del poder adquisitivo.
“Notamos una baja de la demanda de alquileres que tiene que ver con lo que sucede en la economía. El ajuste que estamos teniendo a nivel económico en el país se refleja en los sueldos, donde los aumentos no acompañan a la inflación y nos vamos quedando atrás, por ende, todas estas situaciones influyen mucho en la demanda”, manifestó.
Con el comienzo del 2026, Ferreira se mostró optimista, fundamentando sus expectativas en la posible mejora de las variables macroeconómicas y el acceso a la vivienda propia.
“Esperamos que los bancos amplíen las ofertas. Como Cámara Inmobiliaria, tenemos pensado seguir trabajando en un plan estratégico de vivienda que ya hemos presentado a las autoridades provinciales”, adelantó.
Vulnerabilidad y especulación
En contraste, la Asociación Misionera de Inquilinos sostiene que la desregulación profundizó la crisis habitacional para las familias que no poseen vivienda propia. Al respecto, Adrián Torres, presidente de la organización, indicó a PRIMERA EDICIÓN que la falta de un marco regulatorio dejó a los locatarios en una posición de debilidad frente al mercado.
“La realidad de los inquilinos de Misiones no es distinta a la del resto del país. Desde la derogación de la Ley de Alquileres, la situación habitacional se ha agravado de manera sostenida. Hoy, sin ningún tipo de regulación, el mercado inmobiliario, históricamente especulador, opera en un escenario de absoluta desprotección para quienes alquilamos, habilitando aumentos desmedidos y arbitrarios”, sentenció.
Para la asociación, los valores de los alquileres escalaron por encima de los índices inflacionarios, lo que genera un “desequilibrio” que vulnera derechos básicos.
Torres insistió en que la necesidad de un techo no debería estar sujeta exclusivamente a las leyes del mercado. “Los inquilinos no reclamamos privilegios ni ventajas, sino condiciones de contratación justas y precios acordes a la realidad económica. No tener vivienda propia no puede ser sinónimo de resignar derechos ni de quedar a merced de la especulación de quienes lucran con una necesidad básica que es el acceso a un techo digno”, cerró Torres.







