Después de la intensa tormenta registrado este jueves 1° de enero al mediodía, el clima mejoró en la ciudad de Posadas y cerca de 3.000 personas comenzaron a llegar de manera sostenida al predio de la playa Costa Sur. La jornada estuvo marcada por una fuerte concentración de visitantes, tanto posadeños como turistas que eligieron iniciar el año a orillas del río.
Ante la gran afluencia, se desplegó un importante operativo de seguridad con presencia permanente de personal policial y guardavidas, tanto en la zona costera como dentro del agua. Los controles se enfocaron especialmente en la prevención de incidentes relacionados con la presencia de rayas, con rastrillajes constantes en el área delimitada por el boyado.
Según pudo saber PRIMERA EDICIÓN, estas tareas de rastrillaje se realizan de manera preventiva varias horas antes de la apertura del predio y se mantienen durante toda la jornada. Desde la Municipalidad indicaron que el dispositivo permaneció activo con el objetivo de garantizar la seguridad de los bañistas y permitir el normal desarrollo de las actividades recreativas en este primer día —y feriado— del año.

Entre los primeros en llegar estuvo Cristian Da Silva, turista oriundo de Almirante Brown, provincia de Buenos Aires, quien se instaló en la playa desde las 9 de la mañana junto a su familia. Eligieron uno de los quinchos más amplios para compartir un picnic con el tradicional “recalentado” de las sobras de la cena de fin de año.
“Nos juntamos con la familia, llenamos la conservadora con lo que había para comer y vinimos a disfrutar del día. Es algo que tratamos de hacer todos los años cuando arranca el año”, contó.
Familias enteras, grupos de amigos y turistas aprovecharon los espacios comunes, los quinchos y la costa para descansar, compartir comidas y refrescarse, en una postal típica del verano posadeño.




