Seguramente has escuchado que el retinol y el sol no se llevan bien, o que la vitamina C puede mancharte la piel. En esta segunda entrega de “Skincare con Sentido”, vamos a poner orden al caos de información.
Cuando el índice UV sube, la química de nuestra piel cambia. Algunos ingredientes se vuelven tus mejores aliados, mientras que otros pueden convertirse en enemigos si no sabes cómo gestionarlos. Aquí tienes el mapa definitivo para navegar tus activos en época de calor.
Luz verde: los aliados del verano
Estos ingredientes no solo son seguros, sino que son necesarios para combatir el estrés oxidativo causado por la radiación infrarroja y la polución.
Vitamina C (ácido ascórbico o derivados): Existe el mito de que “la vitamina C mancha”. La realidad es que es un antioxidante potente que ayuda a neutralizar los radicales libres del sol.
Tip: Aplícala por la mañana antes del protector solar para potenciar la fotoprotección.
Niacinamida (Vitamina B3): Es la reina de los climas húmedos. Regula la producción de sebo, calma el enrojecimiento y refuerza la barrera cutánea sin ser pesada.
Ácido hialurónico: Ideal en texturas de suero para retener agua en la piel sin obstruir los poros con aceites.
Luz amarilla: proceder con precaución
No están prohibidos, pero su uso requiere responsabilidad extra.
Retinoides (retinol, retinal): El retinol no es fotosensibilizante (no reacciona con el sol), pero es fotosensible (se degrada con la luz) y, sobre todo, hace que tu piel sea más fina y vulnerable.
Regla de oro: Úsalo solo de noche y, si vas a estar muy expuesta al sol (playa/montaña), considera bajar la frecuencia o suspenderlo una semana antes.
Ácido salicílico (BHA): Es fantástico para limpiar poros en verano, pero puede resecar. Úsalo 2 o 3 veces por semana, preferiblemente de noche.
Luz roja: mejor evitarlos (o extremar cuidados)
Ácidos Exfoliantes Fuertes (AHA como el Ácido Glicólico): Estos ácidos eliminan la capa más externa de la piel para dar luminosidad, pero la dejan “desnuda” frente al sol.
Riesgo: Un uso descuidado de glicólico en verano es la receta perfecta para la hiperpigmentación posinflamatoria (manchas oscuras). Si eres principiante, déjalos para el otoño.
Comparativa: ¿por qué mi piel se mancha?
| Ingrediente | ¿Se puede usar en verano? | ¿Por qué? |
| Vitamina C | ✅ Sí | Protege contra el daño solar. |
| Niacinamida | ✅ Sí | Controla el brillo y la inflamación. |
| Retinol | ⚠️ Con precaución | Sensibiliza la piel al sol. |
| Ácido Glicólico | ❌ Evitar | Alto riesgo de manchas por fotosensibilidad. |
No olvides la “regla de los dos dedos”
De nada sirve tener los mejores sueros si fallas en la cantidad de protector solar. Para que el SPF de tu envase sea real en tu cara, debes aplicar la cantidad equivalente a dos líneas extendidas en tus dedos índice y medio.
En regiones húmedas, si sientes que “se te derrite”, busca fórmulas con la leyenda “oil control” o “fluid”. La ciencia cosmética ha avanzado lo suficiente para que no sientas que llevas una máscara de yeso.
¿Qué sigue?
Ahora que ya sabes qué ponerte en la cara, es hora de mirar hacia adentro. En la Entrega #3, hablaremos de cómo lo que comes y cómo está tu microbioma (tus bacterias amigas) influye en que tu piel sobreviva al verano sin brotes de acné o sensibilidad.




