Luego de las fiestas, donde la comida y la bebida abundan, y elegimos no cuidarnos, es normal sentir pesadez, inflamación, cansancio, digestiones lentas o dolor de cabeza. El cuerpo está “intoxicado”, pero no en el sentido literal, sino que el hígado, el intestino y los riñones estuvieron trabajando de más frente a un exceso puntual de alcohol, azúcar, grasas, sodio y comidas.
La buena noticia: no hace falta hacer ayunos extremos ni dietas milagro. El organismo ya sabe detoxificar; nuestro rol es darle agua, nutrientes y descanso metabólico para que haga su trabajo mejor.
Qué necesita el hígado después de los excesos
El hígado cumple funciones clave: metaboliza el alcohol, procesa toxinas, regula el azúcar en sangre y participa en el metabolismo de grasas y hormonas. Para funcionar bien necesita:
• Agua (para eliminar metabolitos)
• Proteínas (aminoácidos para las fases de detoxificación)
• Vitaminas del complejo B (especialmente B2, B6, B12 y folato)
• Antioxidantes (vitamina C, glutatión)
• Minerales como zinc, magnesio y selenio
• Fibra para ayudar en la eliminación intestinal de compuestos excretados por la bilis, evitando su reabsorción.
Hidratación inteligente
Después de una noche de alcohol y sal, el cuerpo está deshidratado, aunque no siempre dé sed. Primero, se recomienda agua apenas te levantás (1–2 vasos, sin limón si hay acidez), luego agua mineral o filtrada durante todo el día, fraccionada.
A esto hay que sumar caldos caseros suaves (de verdura o huesos), no necesariamente tienen que estar calientes. Se pueden tomar tibios.
El mate suma líquido, pero no cuenta como agua: que acompañe, no que reemplace. A evitar: bebidas “detox” comerciales, jugos azucarados, exceso de café en ayunas.
Qué comer al día siguiente: simple y reparador
Desayuno o primera comida Liviano pero nutritivo:
• Yogur natural o kéfir
• Huevos revueltos o pasados por agua
• Avena cocida con semillas
• Compota de manzana o pera sin azúcar
Si hay náuseas o poco apetito: caldo + banana o manzana.
Almuerzo
• Proteína: pollo, pescado, huevo o legumbres
• Verduras: zapallo, zanahoria, zucchini, acelga, espinaca
• Grasas buenas: aceite de oliva, palta
Ejemplo: Filet de merluza al horno + puré de zapallo + ensalada de hojas verdes
Cena (más liviana)
• Sopa de verduras
• Omelette con vegetales
• Salteado suave de verduras + arroz o quinoa
Nutrientes amigos del hígado (y dónde encontrarlos)
- Colina: huevo
- Azufrados: ajo, cebolla, brócoli, repollo
- Antioxidantes: frutos rojos, cítricos, perejil
- Fibra: frutas, verduras, legumbres, semillas
- Glutatión (indirectamente): espárragos, palta
Lo que conviene evitar por 24–48 horas
- Alcohol (aunque sea “un poquito”)
- Fritos y ultraprocesados
- Azúcares líquidos (gaseosas, jugos)
- Grandes cantidades de carne roja
No es castigo, es darle un respiro al sistema digestivo.
Movimiento y descanso: también detoxifican
- Caminata suave de 20–30 minutos
- Estiramientos
- Dormir bien la noche siguiente. El hígado se regenera mejor durante el sueño.
Por último, lo que hoy llamamos “detox” no es una moda ni un sufrimiento. Es volver a lo básico: agua, comida real, horarios, descanso. Siempre se debe consultar con un profesional.
(Fuente: Lic. María Candelaria Jacquelin, MN 10780, nutrición funcional y Medicina Ayurveda de Halitus Instituto Médico)




