El tango continúa afirmándose en Posadas como una expresión cultural viva, capaz de convocar a distintas generaciones y de despertar un interés creciente, incluso entre los más jóvenes. Lejos de los prejuicios que lo asocian únicamente a otras épocas, la danza del abrazo encuentra nuevos espacios y públicos, consolidándose como una propuesta artística abierta, inclusiva y profundamente emotiva.
Durante este año, los talleres gratuitos de iniciación al tango que se desarrollan en el Paseo Cultural La Terminal tuvieron una amplia participación. En diálogo con PRIMERA EDICIÓN la profesora y bailarina profesional Anahí Osorio destacó que el balance fue “realmente muy productivo”, ya que “se sumó muchísima gente” interesada en aprender y experimentar el tango desde sus primeros pasos, en el marco de los programas culturales impulsados por la Municipalidad de Posadas.
Osorio subrayó que el aprendizaje está al alcance de todos y buscó derribar el mito de que el tango es inaccesible o demasiado complejo. “Cualquiera puede hacerlo y tiene su complejidad, pero estamos para apoyar a la gente y para que le pierda ese miedo que le tienen al tango”, afirmó, al tiempo que remarcó que con dedicación y acompañamiento “sí, se aprende”.
Uno de los aspectos más valorados por la docente es la diversidad etaria que se da dentro de los talleres. “Los talleres son para todo público”, explicó, y detalló que en las coreografías participan “gente mayor y chicos muy jovencitos también”, lo que convierte al espacio en un ámbito de encuentro y de intercambio. “También se trata de eso, de compartir”, resumió.
El interés de los jóvenes fue una de las sorpresas más gratas del año. Según Osorio, “se han sumado muchos chicos jóvenes” que se muestran “súper apasionados” y con “una energía re linda”, algo que, aseguró, la motiva especialmente como docente y artista. Esta participación juvenil confirma que el tango sigue generando identificación y sentido de pertenencia en nuevas generaciones.

De cara al verano, las clases continuarán en distintos puntos de la ciudad. La docente adelantó que, a través del plan verano, “los talleres se van a ir dando en distintos puntos de Posadas”, entre ellos el Paseo Cultural La Terminal, e invitó a la comunidad a informarse a través de las redes sociales de Acción y Promoción Cultural (Paseo La Terminal), donde se publican días, horarios y propuestas.
En lo personal, la bailarina recordó que su camino artístico comenzó en el folclore, integrando distintos ballets y elencos, hasta que el tango apareció en su vida de manera decisiva. “El tango me llamó y me abrazó”, expresó, y contó que junto a su pareja profundizó su formación, creó su propia escuela (El Abrazo Posadas) y comenzó a desarrollar proyectos artísticos ligados a esta danza.
Para Osorio, la esencia del tango está en ese gesto que lo define. “El abrazo es lo más característico”, señaló, y explicó que fue ese contacto el que la atrapó y le brindó contención. “El ambiente tanguero es como mi segunda familia”, afirmó, una sensación que hoy busca transmitir a sus alumnos, entendiendo al tango no solo como una danza, sino como un espacio de encuentro, identidad y comunidad.








